Un país, para ser atractivo a los inversionistas, no sólo debe tener un ambiente económico y político estable, sino que también debe ofrecer una mano de obra preparada, opina
Ronald Soto, director general de Panasonic Centroamericana.
Soto visitó Nicaragua para abordar el tema de inversión y tecnología, que la corporación internacional lanzó oficialmente.
Panasonic, cuya sede está en Osaka, Japón, facturó en el 2009 más de US$$78 millones de dólares.
Según Soto, aunque tienen interés en el mercado nicaragüense, a nivel regional es Costa Rica el país que les da más confianza para instalar nuevas fábricas.
“Costa Rica ofrece un ambiente más desarrollado y de seguridad. Es un país con un mayor nivel académico y poder adquisitivo”, apunta.
¿Nicaragua no ofrece esas condiciones?
Todavía falta bastante por recorrer. Por ejemplo, en la parte educativa, donde la gente pueda desarrollarse a nivel académico. Y todavía hay necesidad en la estabilidad política. Costa Rica, desde el año 48, cuando eliminó el Ejército, su mayor inversión ha sido en la educación y eso en el tiempo le ha dado sus beneficios. Su gente ha crecido en un ambiente de mayor paz y con un nivel académico superior. El país se ha desarrollado más en la parte tecnológica.
¿Cuánto pesa para los inversionistas que un país cuente con mano de obra tecnificada?
Siempre hay que tener un balance para disponer de personal que pueda desarrollarse en varias áreas. Costa Rica ha dejado lo que son las maquilas, porque se ha enfocado en la parte tecnológica y eso implica ofrecer una mano de obra más cara. Entonces, las empresas que llegan están enfocadas en el sector de tecnología y no tanto en obtener mano de obra barata.
¿Cómo los países compiten según las tecnología que usan?
El Salvador se ha desarrollado muy fuerte, ha crecido un 50 por ciento en la parte de telefonía, televisión, y han ido demandando mano de obra preparada y ya no tanto barata. Eso supone ventajas.
¿Qué importancia tiene en el desarrollo de un país?
La tecnología viene paralela a un crecimiento a la parte académica, sobre todo lo que es el sistema de comunicación. Los gobiernos de Costa Rica y El Salvador están apoyando los programas en las escuelas, donde les proveen de equipos de computación. También en Honduras está teniendo mucha atención. Falta sí, pero se avanza. Eso le permite a los niños crecer en un ambiente con acceso a conocimiento, y eso es una cadena, porque genera mayor productividad y desarrollo económico.
¿Cuál es la ventaja para el inversionista?
Claro, usted consigue mano de obra apta para atraer su empresa y desarrollarla. También paralelamente los gobiernos en Centroamérica se están dando cuenta, al igual hay que apostar en la parte educacional de la gente, pero también en la parte empresarial, y es el cambio que se está dando a través de las Pymes.
¿Han pensado construir nuevas fábricas en la región?
Tenemos en Costa Rica y en el corto plazo no pensamos más. A mediano plazo, unos cinco años, podría haber una opción. Dependerá mucho del mismo clima político, porque en una inversión de este tipo, hablamos de 50 millones de dólares.
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