Miseria
Las nubes pasan y vierten lodo sobre mi cuerpo desnudo,
me confundo con la noche,
mi pelo hace juego con la cara de los espantapájaros,
el lodo empieza a secarse
Soy tan dura como una piedra, pero no tan fuerte,
las grietas de mi alma también se secan,
me desintegro poco a poco,
hasta sentir la agonía de volver al polvo de donde un día salí.
Érase una vez
Qué lindo era ver a los chavalos de mi barrio
Jugando futbol, landa o escondite.
Sí todavía me acuerdo,
me enseñaron a jugar maule trompo y bateada
Después comíamos esas tortillas con sal,
las rosquillas en miel
Con las grandes tazas de café,
Cuando sus papas los llamaban
Iban corriendo con muchas ganas
Dispuestos a hacer lo que les mandaran.
Si llovía todos se metían al lodo
Ahora, solo los recuerdos me quedaron,
Si volteo a la acera de la vecina
Solo miro los botes de pega tirados
Las botellas de guaro
Y los puros de mariguana
Una luna llena
Que no inspira y que no llena.
Delirio de diosa
Afrodita, hoy te dejo en la casa
Anidando en la ropa sucia,
la cadencia de tus labios ha muerto,
las azucenas se durmieron,
Ya te olvidaron,
tus pechos ya no están tendidos al sol,
buscan la sepultura,
los callos de tus manos apuntan al desierto,
en que se convirtió tu cuerpo
que no da más fruto que el de la carne.
Antes
Vestida de inocencia
En un refugio que construí con semillas de maíz
Espero la cosecha
Que no quiere llegar.
Huye
Tronco de mujer
El descortezador te persigue.
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