No ha salido de una para entrar a otra. Pareciera que los problemas persiguen a la famosa actriz y cantante Lindsay Lohan, quien en los últimos años se ha dado a conocer más por sus escándalos que por su talento. Esta vez Lohan fue condenada por una jueza a 90 días de cárcel por violar los términos de su libertad provisional otorgada en 2007 por conducir ebria.
“Lilo”, como se le conoce, deberá entregarse el 20 de julio, para cumplir su deuda con la sociedad. “Hice todo lo que me dijeron que hiciera, pensé que estaban conformes. No me estoy tomando esto como una broma, es mi vida y carrera. No quiero que piensen que no los respeto. Lo he hecho lo mejor que he podido”, dijo llorando y suplicando Lohan durante la audiencia.
La madre de Lilo, Dina Lohan, no estuvo presente en la cita judicial, pero hizo sentir su dolor al manifestar que “no es justo que hagan esto con mi hija”.
El 8 de junio la jueza Marsha Revel ordenó el arresto de la actriz por violar los términos de su libertad condicional y le impuso una fianza de 200 dólares, que una vez que fue pagada, la actriz evitó ir a prisión. En mayo Lohan renovó sus problemas con la justicia al no comparecer a la vista para revisar su caso por conducción ebria en 2007, porque se encontraba en el festival de cine de Cannes, en Francia, y dijo que no pudo llegar a tiempo a Estados Unidos porque le habían robado el pasaporte. Con el nuevo veredicto Lindsay tendrá que pagar de una vez por todas en la cárcel.
El padre de Lohan declaró que “ella necesita ayuda, no la cárcel”.
Ver en la versión impresa las paginas: 4