CARACAS/EFE
El Gobierno venezolano envió ayer a Cuba al salvadoreño Francisco Chávez Abarca, solicitado por Interpol por delitos de terrorismo, y pidió a Estados Unidos la entrega a la justicia venezolana de Luis Posada Carriles, en libertad en ese país. El acto de abordaje del avión que trasladó a Chávez Abarca a La Habana, en el aeropuerto caraqueño de Maiquetía, contó con la presencia del ministro del Interior, Tareck El Aissami, y del de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro.
El titular del Interior expresó que Chávez Abarca “tiene un prontuario extenso de hechos terroristas sangrientos, con asesinatos, desapariciones y hechos de violencia que dan cuenta de la conducta violenta que le caracteriza”, y recordó que intentó ingresar a Venezuela con una identidad falsa y pasaporte guatemalteco y que su objetivo era “cometer actos de terrorismo” con la complicidad interna de “sectores de la contrarrevolución fascista”.
Por su parte el canciller Maduro señaló que Chávez Abarca forma parte del grupo de “terroristas” que la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) “preparó y financió” para actuar principalmente en Centroamérica bajo el mando de Luis Posada Carriles.
El canciller recordó que Caracas ha pedido insistentemente la entrega de Posada Carriles a la justicia venezolana y dijo que “el mundo no entiende que el Gobierno de (Barak) Obama no haya capturado a Posada para enviarlo a Venezuela o para enjuiciarlo en EE.UU. por terrorismo contra una aeronave civil”.
Posada, ex agente de la CIA, de 82 años, está acusado por Venezuela de ser el responsable, entre otros delitos, de hacer estallar en pleno vuelo un DC-8 de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, en donde murieron los 73 ocupantes. Maduro aseguró que Posada ha confesado sus “crímenes” a pesar de lo cual “está libre por las calles de Florida, para vergüenza del pueblo de EE.UU.”.
La esposa de Chávez Abarca, Karla Guadalupe Trigueros, calificó de “ilegal” el envío del salvadoreño a Cuba y denunció que el Gobierno de El Salvador no lo ayudó, pese a que la Cancillería le dará protección consular. ¿Cómo le van a deportar si él es salvadoreño? Lo hubieran deportado aquí, no le hubieran deportado para Cuba”, señaló Trigueros.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A