CORRESPONSAL/JINOTEGA
El improvisado mercado de Jinotega, en donde se encuentran reubicados unos 400 comerciantes en calles adyacentes al mercado viejo, mientras se construye el nuevo centro de compras, está lleno de basura, animales y aguas estancadas.
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“El camión pasa una vez al mes, yo tengo que estar pagando cada tres días quien me vaya a botar la basura y cuando no encuentro quien, la acumulo en sacos frente a mi farmacia y por las noches los animales vagos la riegan, esto trae malos olores y una nube de moscas”, se quejó la doctora Luz Balladares Arrieta, dueña de la farmacia San José, ubicada esquina opuesta a la rotonda de la colonia Pedro Estrada.
Dijo que “en esta esquina se ponen a vender frutas, comida, animales y a mí y mi empleada después nos toca ir a lavar todos los días, por las tardes, porque los animales ensucian”.
Yadira Centeno Gutiérrez, quien trabaja para Balladares, dijo que “se pone negro de moscas las vitrinas y las aguas estancadas despiden malos olores, yo le doy gracias a Dios cuando llueve porque se lavan las calles y el mal olor se aleja unos días de este sector”.
CONCENTRACIÓN DE ALCOHÓLICOS
Ariel González Soto, otro comerciante que está esquina opuesta a la farmacia de Balladares, manifestó que “al parecer este problema va a ser eterno porque en incontables ocasiones se le ha expuesto a la Alcaldía y jamás hubo un buen servicio y trabajamos en medio de basura, malos olores y aguas estancadas”.
Además la rotonda sirve de guarida de alcohólicos, que ahí hacen sus necesidades fisiológicas, “lo cual perjudica el medio ambiente complicado de este sector, molestan a la gente y alejan a los clientes que quieren acercarse a comprar a nuestros pequeños negocios”, indicó González.
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