Ethelvina Sánchez Ortega.- El cielo despejado, los brillantes rayos solares y la impresionante geografía del volcán Cerro Negro, hicieron de una mañana de sábado, una experiencia espectacular y extrema. Justo lo que necesitaban los participantes del Desafío X-Treme Universitario para el desarrollo del segundo reto de la competencia organizada por el equipo de Aquí Entre Nos del Diario LA PRENSA.
Esta vez el reto consistió en una intensa competencia de sandboarding en las faldas arenosas del imponente volcán Cerro Negro. En este desafío se valoró la rapidez, el equilibrio y la fuerza de los chicos.
A las ocho en punto de la mañana ya nos encontrábamos en la ciudad colonial de León. Luego de apreciar durante el recorrido la arquitectura de esta ciudad nos dirigimos a las oficinas de Volcano Sandboard Tours, en busca del equipo que utilizarían los Interkings de la Universidad Nacional Agraria (UNA), los Pumas de la Universidad Nacional Politécnica (Upoli), los Lobos de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC) y las Águilas del American College.
Ya con las tablas de sandboarding en nuestras manos, iniciamos el viaje hacia el pequeño coloso leonés, que esperaba listo para detonar la adrenalina en todos los participantes.
HORA DE LA VERDAD
A primera vista el Cerro Negro luce como una colina oscura fácil de escalar, pero esta impresión es una subestimación de lo que en realidad es este volcán, activo desde su nacimiento en 1850.
La metódica de la competencia se dividió en dos partes: La primera fue dirigida a las chicas, Cynthia Hernández, de la Upoli; Margarita Mora, de la UCC; Justyn Flores, de la UNA, y Katherine Fletes, del American College; serían las primeras en escalar, el reto lo ganaría quien llegara en primer lugar a la cima, un tanto complejo debido al inclinado y pedregoso camino que sirve para ascender.
En esta parte, hubo muchas sorpresas por parte de las participantes, la lucha por alcanzar el primer lugar se tornó en un final que nadie se esperó.
Después de subir a toda máquina el cerro, llegó el turno de los chicos para demostrar quién es más extremo y más rápido en el descenso sobre tablas de sandboard.
Desafortunadamente para nosotros y para Cynthia, de los Pumas de la Upoli, su compañero de equipo, Tito Valdivia, no nos pudo acompañar en este viaje por motivos de fuerza mayor. Pero esta baja entre los participantes no fue impedimento para continuar la aventura.
El primero en aventurarse fue Jefree Álvarez, de los Lobos de la UCC. “La subida me dio nervios, pero ya cuando tocó mi turno de deslizarme se me quitaron los nervios y decidí lanzarme”, dice Álvarez.
Seguido de Jefree, fue Juan Manuel Cancio, del American College y Joel Obregón, de la UNA. “Cuando ya iba en la tabla y sentí que agarré más velocidad pensé que ya no podía parar”, cuenta Obregón.
En cada uno de los deslizamientos los chicos mostraron actitud y desenfreno total. Pero sólo uno de ellos llegó más veloz y fue el ganador.
UNA VEZ MÁS
Luego de finalizadas las competencias, las chicas y el equipo del Diario tuvimos nuestra propia dosis de adrenalina, pues descender el cerro es igual de complicado que subirlo y debés ser cuidadoso al bajar pues un paso en falso te puede hacer caer.
Todos acordaron que esta prueba fue mucho mejor que la anterior y que sin duda volverían a vivir esta experiencia. Para Irenia Tórrez, fiel acompañante a las pruebas y mamá de Jefree, esta iniciativa promueve la competitividad entre los jóvenes.
Dentro de cinco días los muchachos deberán medir nuevamente fuerzas para descifrar cuál es el equipo más x-tremo de todos.
Si desea saber más detalles y conocer a los ganadores de este reto, puede esperar más información el próximo viernes en el Suplemento Aquí Entre Nos.
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