El calentamiento global está estrechamente vinculado a nuestros hábitos de consumo diario. La producción de alimentos embotellados, precocidos y empacados es una de las causantes de emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Se ha demostrado que actividades sencillas como modificaciones en los hábitos de consumo, revisión de las emisiones vehiculares y el simple hecho de desconectar los electrodomésticos que no están en uso podrían disminuir significativamente las emisiones y contribuir de esta manera a reducir el impacto del cambio climático. LA PRENSA/OSCAR NAVARRETE
El reto del cambio
El calentamiento global está estrechamente vinculado a nuestros hábitos de consumo diario. La producción de alimentos embotellados, precocidos y empacados es una de las causantes de emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.