Fanáticos de Ghana y de Uruguay tuvieron poco tiempo para celebrar debido al suspenso. LA PRENSA/AFP/GIANLUIGI GUERCIA

Suspenso al nivel máximo

África se quedó sin representación en el Mundial. Uruguay se encargó de eliminar a Ghana.

Enviada Especial/ Johannesburgo

África se quedó sin representación en el Mundial. Uruguay se encargó de eliminar a Ghana.

Uruguay empezaba las acciones del partido, Diego Forlán puso a la afición y al equipo africano a temblar con sus disparos aunque distantes del marco.

Luis Suárez ahoga a la defensa del equipo africano y desde el banquillo, el estratega Milovan Rajevac se sofoca, se jala su cabello constantemente, sabía que los charrúas estaban cerca del gol.

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Los ánimos llegaron a su punto máximo cuando el árbitro central pintó de rojo a Suárez, tras mano en el área.

Los fanáticos de Uruguay juntaban sus manos en forma de oración, mientras los de Ghana hacían sonar sus trompetas.

La victoria de los charrúas no silenció las vuvuzelas y Ghana salió del estadio con la cabeza erguida.

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Sin embargo, el panorama cambió y una Ghana con más hambre de gol acechaba el marco custodiado por Fernando Mulsera. Kevin Prince Boateng desequilibraba la línea defensiva del conjunto sudamericano y una barra africana apoyaba la moción del equipos ghanés.

Los de Rajevac entraron con mayor frecuencia, sobre todo cuando el equipo uruguayo tuvo que sacar a Lugano, por Scotti.

En el tiempo de compensación, se vino el gol. Y las vuvuzelas hicieron eco en toda Sudáfrica. Sulley Muntari cerraba el primer tiempo, marcando la ventaja de Ghana.

La afición africana gritó el gol como nunca, mientras la barra uruguaya se quedaba atónita junto a Tabárez. Joseph Blatter desde el VIP mostró su alegría y no ocultó su favoritismo.

La celebración del equipo ghanés fue al son del baile de su barra y luego al pitazo, agradecieron al Dios del cielo, por concederles el milagro del gol.

En el segundo tiempo, los de Rajevac no bajaron el ritmo de juego, mientras Uruguay encontraba la forma de igualar el partido. Los tiros de esquina cobrados por Forlán no encontraban el hombre en el área y los charrúas seguían sin gol.

Sin embargo, Uruguay aún tenía vida y fue a través de Forlán. Al minuto 55, luego de varios intentos, el delantero uruguayo cobró de tiro libre lo que significó el tanto de la esperanza para el equipo sudamericano.

La barra callada de Uruguay se desató de locura y los tambores sonaron celebrando junto a Forlán, que besaba la insignia de la camisa uruguaya.

El suspenso siguió apoderándose de las barras, se iba al segundo tiempo extra y ambas selecciones no hayan el desempate.

Ghana tenía la oportunidad de marcar por la vía del penalti. Gyan se encargó de cobrar la pena, el tiro pegó en el travesaño y todo el estadio lo lamentó, mientras Uruguay daba gracias al Dios que los salvó de la eliminación. El boleto a semifinales se decidió en penaltis.

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