Por David Rodríguez
Llegamos al Hipa Hipa a eso de las 9:30 p.m. La fila para entrar era kilométrica y por suerte nuestro lente logró “colarse” en ella.
Ya adentro, el ambiente estaba genial. Para rematar una tarima con un espectacular juego de luces, buena música, DJ y lindas modelos que decoraban la terraza.
La energía “bacanalera” era increíble, la gente bailaba al ritmo de la electrónica y nos contagiamos de pura adrenalina en la pista.
Otro año más celebrando a como se debe. Felicidades Hipa por estos 12 años.


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