CORRESPONSALES
Cerrar los espacios a la empresa privada y concentrar el bolsón de asegurados y jubilados en el hospital estatal fueron al parecer las causas por las que las autoridades del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) decidieron cancelar los servicios previsionales que por 12 años se habían brindado en el hospital privado Cocibolca de Granada.
La Empresa Médica Previsional (EMP) en el hospital privado dejó de funcionar el pasado 31 de mayo tras la disposición del INSS de cancelar el contrato anual que tenía con este centro, según dijo el doctor René Sándigo, director del Cocibolca.
Con el cierre de esta clínica en el Cocibolca, el hospital Amistad Japón Nicaragua, desde el 1 de junio nueve mil asegurados que tiene el departamento, según cálculos del doctor Sándigo.
Dijo que sólo ellos atendían a 4 mil 300, entre asegurados y pensionados o sea que para el hospital estatal la demanda se duplicó de un día para otro. Además daban atención mensual a unas 200 personas por riesgo laboral y rehabilitación. El otro volumen era atendido en el Hospital Japón.
SIN ARGUMENTOS
Sándigo asegura que no hubo anomalías, simplemente fue una decisión tomada por el INSS para concentrar el bolsón de asegurados y jubilados en el hospital estatal. “El doctor Roberto López, director del INSS, de manera muy sencilla y sin ningún argumento me avisó dos meses antes, como lo estipula la ley, que ya no iban a continuar el contrato con nosotros”, sostuvo Sándigo.
Considera que con este tipo de acciones, el Estado va cerrando espacios a la empresa privada. Con el cierre de la previsional de El Cocibolca, los asegurados de Granada no tienen opción a escoger, a criterio de Sándigo, quien considera que la competencia es saludable para decidir adónde ir si no le parece el servicio que se recibe.
“El INSS siempre ha peleado para que los asegurados tengan una buena atención y ahora vemos que hay múltiples quejas, las grandes filas, no hay medicamentos, no hay rayos X, si estos cambios fueran para mejorar, está bien, pero vemos que no es así”, señaló.
La mala atención que está brindando ahora el Hospital Japón Nicaragua ha generado que muchos asegurados hayan hecho contrato con Empresas Médicas Previsionales en Masaya, como ocurre con los empleados del Cocibolca, dijo Sándigo.
En el Hospital Cocibolca están mejorando la infraestructura de las salas privadas y otras áreas para dar confort al paciente, dijo su director.
CUARENTA DESPEDIDOS
El doctor Sándigo explicó que el cierre de la Previsional los obligó a despedir a 40 personas de los 63 trabajadores que tenían. Entre los despedidos hubo afanadoras, enfermeras, doctores, personal administrativo, celadores, personal de farmacia y lavandería.

“Nos quedamos con el mínimo de empleados en el hospital y estamos valorando qué ocurre en seis meses, de eso dependerían otros empleos”, refirió Sándigo.
Los asegurados de la EMP que ahora funciona en el Hospital Amistad Japón Nicaragua, luego que cerraran la clínica Cocibolca, se han quejado de las prolongadas horas que deben esperar para ser atendidos, pero además señalan una atención muy mala por parte de los médicos y la carencia de medicamentos.
LA PRENSA hizo varias visitas a la Previsional del Ministerio de Salud (Minsa) y constató largas filas de personas que llegan en busca de atención médica. A esto se suma el espacio donde funciona la clínica, que es prácticamente en un pasillo del Hospital Amistad Japón Nicaragua.
Según información extraoficial, la clínica está funcionando con cuatro enfermeras, cerca de 15 médicos especialistas que los acaban de contratar y cuatro técnicos quirúrgicos, lo que es irrisorio para la cantidad de asegurados.
Los quejosos dijeron que a las personas de la tercera edad y a las embarazadas las hacen esperar porque apenas están reorganizando las áreas para atenderlos con prontitud.
TUVO QUE HACER “LA BULLA”
“Traje a mi hijo con vómito y diarrea a la 1 de la madrugada, primero no había nadie y hasta que hice la bulla apareció una enfermera y no querían atendérmelo porque no había hecho la transferencia del Cocibolca para acá”, dijo María Mercedes González, quien aclaró que su esposo es el asegurado.
Esta Previsional es la única que existe en todo el departamento de Chontales y cuenta con una pequeña sucursal en el municipio de Santo Tomás.
Doña Gloria Carrillo es una de las miles de afectadas, dijo que tiene más de cuatro meses de estar llegando a dicha clínica a pedir unos medicamentos que le recetaron a inicios de enero y hasta la fecha la mantienen en veremos.
A la joven Evelyn Astrid Gutiérrez le dieron por perdido su expediente. Ellos creen que nosotros somos pelotas para que nos estén boleando de un lugar para otro, ahora no aparece mi expediente, ya somos varios a los que nos salen con este cuento y encima nunca hay medicamentos, a estas consultas que asistimos no son gratis, a nosotros nos quitan una parte de nuestro salario, si es que ellos creen que venimos de gratis, dijo.
Salud y medicina es lo que solicitan los asegurados. De nada nos sirve caminar las recetas de adorno en las carteras si nunca hay medicina, indicó Meyling Tenorio Morales, originaria de Villa Sandino.
LA PRENSA intentó conocer la versión del gerente de esta clínica, Humberto Gómez, y al preguntarle sobre las quejas, dijo que no estaba facultado para hablar de esa situación.
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La señora dijo que su niño tiene cinco meses de edad y a pesar de llevarlo con fiebre y en estado crítico se vio obligada a comprar el tratamiento. “Compré las medicinas, una que se compone de zinc para la diarrea y me mandaron a comprar la Difenidramina porque no hay”, dijo la mujer.
Olga Bermúdez se quejó de la larga espera para que su hijo fuera atendido. “Mire, vine a la 1 de la tarde y son las 3 y aún no he pasado y el niño tiene fiebre, o sea que ni eso están priorizando”, refirió la señora muy molesta cuando fue entrevistada.
Bermúdez dijo que era mejor la atención en la clínica previsional Cocibolca, además que era limpia, atendían rápido y les daban todas las medicinas. “Yo no sé por qué la cerraron”, dijo.
SALUD CON CALIDAD
El doctor Omar Malespín, delegado del Sistema Local de Atención Integral de Salud (Silais) Granada, dijo que esta clínica Previsional le corresponde (supervisarla) al Ministerio de Salud (Minsa).
“Nosotros somos reguladores de la atención, es cierto que atendemos las quejas del mal servicio, pero en cuanto a lo administrativo para eso está la doctora Luvy Valle, que es la directora y es la administradora”, dijo Malespín, quien comentó que diario visita el hospital y ha podido comprobar que hay largas filas en las primeras horas de la mañana.
El director del Silais también aseguró conocer que a consecuencia del incremento de la demanda de la previsional, la administración está planificando extender las áreas para mejorar la atención.
ALQUILAN LOCALES
“Hay planes para eso y van a ampliar en el hospital… y creo que también están alquilando en otros lugares para dar respuesta a esa situación, pero quien le puede dar en concreto eso es la doctora Luvy Valle”, dijo.
Las quejas de los asegurados también han llegado al doctor Malespín. “Hemos recibido todas las quejas de la gente en cuanto al mal servicio y hemos hablado y preguntado qué es lo que pasa, para que sea atendida como se debe, porque en este país todo el mundo tiene derecho a ser bien atendido, pague o no pague, tiene derecho a salud con calidad”, sostuvo.
LA PRENSA buscó a la doctora Luvy Valle en reiteradas ocasiones, pero no fue posible conocer su punto de vista antes de esta publicación. El subdirector Yader Mena se limitó a tomar los datos de la corresponsal en Granada y pegó la hoja en una pizarra. Prometió que hablaría con la doctora Valle para que brindara la entrevista.
Mena aclaró que no estaba autorizado a hablar. Sin embargo, la doctora Valle no dio la cara para explicarle a los asegurados que pagan su derecho a ser atendidos cuál es la problemática y de qué manera van a solucionar la situación.
PREVISIONAL DE BLUEFIELDS
“Doctora el niño tiene fiebre”, le dice una enfermera a la doctora de turno de la Empresa Médica Previsional del Hospital Regional Ernesto Sequeira, de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), y entonces la doctora respondió: “¿Y qué querés que yo haga?”.

Así se resume la supuesta mala atención que reciben decenas de pacientes inscritos en esa Previsional de Bluefields, según denunciaron a LA PRENSA pobladores que fueron mal atendidos.
Era un niño de 9 años que llegó junto con su mamá a buscar atención a la clínica. La subdirectora médica Fátima Mejía declaró que trabajan por mejorar las atenciones a los pacientes.
“Como ustedes conocen, somos nuevas, queremos tratar de cambiar la reputación que la empresa tiene, la reputación de la empresa todo mundo la conoce, sabemos que han hablado mal de los médicos, ahora hay médicos nuevos, médicos que venimos con muchas ganas de luchar y hacer bien el trabajo”, declaró Mejía.
La funcionaria dijo que se han reunido con los médicos generales con el fin de hacerles ver “que aquí venimos a trabajar, a atender bien a la población, a resolverles sus problemas y que si un poblador viene aquí es porque está enfermo y porque necesita ser atendido, que les resuelven sus problemas, ésa es nuestra lucha diaria”, destacó Mejía.
En la previsional de Bluefields hay seis médicos, no obstante son cuatro los que diariamente atienden a la población de 8:00 a.m. hasta la 5:00 p.m., y de esa hora hasta las 9:00 p.m. otros dos se encargan de realizar las tareas de atención (de turno).
Hace semanas, la dirección de la Previsional despidió a uno de los dos ortopédicos, un profesional cubano residente de Bluefields. Ese despido causó inconformidades en el personal porque ese especialista ayudaba a atender a los pacientes.
Sin embargo, las autoridades de esa Previsional alegaron que ese ortopédico tenía doble plaza. La Previsional de Bluefields atiende a por lo menos 200 pacientes diarios de los más de cinco mil que ahí están afiliados.
QUEJAS ABUNDANTES EN JINOTEGA
Las quejas de los pacientes de la única Empresa Médica Previsional de Jinotega (que corresponde al Minsa) abundaron: mala atención, falta de especialistas, favoritismo en la atención habiendo pacientes que vienen a las 7 a.m. y los despachan a las 4:00 p.m., y 5:00 p.m., falta de medicinas, maltrato, etc.

La Previsional funciona en una casa rentada a la señora Marlin González Vindell, ubicada al sur de la ciudad. Ahí laboran 13 médicos que atienden a casi siete mil asegurados.
Celia Zeledón vino desde la comunidad de Los Robles con su niño Jorge Altamirano, quien padece de alergia constante.
“Acetaminofén, Diclofenac, Salbutamol, lo más que me dan, pero medicinas necesarias para combatir el problema de mi niño no hay y tengo que comprarlas en farmacias privadas y el sobre de cuatro pastillas vale más de 120 córdobas”, dijo Zeledón.
Auxiliadora Mairena Zelaya, de San Rafael del Norte, tiene 8 años de ser asegurada, es funcionaria del Ministerio de Educación (Mined) y se quejó del favoritismo en la atención cuando fue entrevistada hace algunos días. “Yo vine desde las 7 de la mañana y al mediodía no me han atendido, tengo que decirlo claro, mala atención, teniendo que regresar después de las 3 de la tarde a mi lugar y no pasan de recetarnos Acetaminofén”.
NO ESTÁN HACIENDO ENDOSCOPÍAS
“Las endoscopías que valen 150 dólares no las está haciendo el doctor Donald Molina Meza porque le deben dinero desde hace meses, supe, tenemos que ir a Managua con un acompañante, teniendo aquí el especialista, pero como le deben demasiado dinero, los perjudicados somos nosotros”, se quejó Zelaya.
Dos reconocidos sandinistas, Marlon Arauz y la profesora jubilada Martha González, ahondaron más en las críticas. “Falta un dermatólogo, un cardiólogo, un otorrinolaringólogo, esas tres especialidades por poner un ejemplo no las tienen, tengo problemas en la piel y no pasan de darme sólo Acetaminofén”, se quejó Arauz.
“Éstas son clínicas de garaje y si no van a atenderlo bien a uno, deberían de cerrarla”, señaló Arauz, promotor del banco de sangre de la Cruz Roja de esta ciudad.
Danelia Rivas tiene un año de ser asegurada y calificó de mala la atención médica, dijo que llegó con su hijo de un año y después de varias horas no había sido atendido.
RESOLVIENDO POCO A POCO
La directora administrativa de la clínica, licenciada Cándida Rosa García Guatemala, señaló que sobre el supuesto maltrato, el abastecimiento médico y los especialistas no podía responder, aunque dijo: “Poco a poco iremos resolviendo los problemas”.
Señaló que para atender a los casi siete mil pacientes de la Empresa Médica Previsional tratarán de abrir consultorios en los municipios para descentralizar la atención.
(Lucía Vargas, Sergio León, Félix Rivera y Grethel Miranda).
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