PIETERMARITZBURG, Sudáfrica/AFP
Animales, la comparación con viejas glorias y juegos de palabras marcan los apodos de los jugadores de la selección de Paraguay que disputa el Mundial de Sudáfrica-2010.
La fauna albirroja la encabeza el volante de Libertad de Paraguay Víctor “Topo” Cáceres, llamado así por su sobresaliente dentadura y ojos achinados, pero también por la habilidad para abrir espacios cual el mamífero excavando tierra.
A él se añade Edgar “Pájaro” Benítez, el delantero del Toluca de México, que se hizo a este sobrenombre por su velocidad eludiendo rivales con el balón y debido a su fortaleza en el juego aéreo.
También por comparación, el ariete del Benfica de Portugal Oscar Cardozo es apodado “Tacuara”, apelativo del goleador paraguayo Raúl Vicente Amarilla, que batió redes con el Barcelona de España conquistando un título de Liga (1986) y la Copa del Rey (1988), así como la Copa Libertadores de América con Olimpia de Paraguay en 1990.
En el dialecto de los indígenas guaraníes se llama tacuara a la guadua, una planta de gran altura y resistencia empleada en la construcción de casas. Cardozo, de hecho, mide 1.92 metros, cuatro centímetros más que el espigado Amarilla.
La lista la cierra el delantero del Manchester City Roque Santa Cruz, que tiene varios sobrenombres como resultado del juego de palabras en español, inglés y alemán. Así, el artillero es llamado “Baby-gol”, “Santagol”, “Rocket Santa Cruz”, “Rocky” y “Roquegol”, conjunciones asociadas a su gran capacidad para vulnerar vallas, lo que lo convierte en el segundo anotador en la historia del team paraguayo con 21 conquistas, a cuatro de José Saturnino Cardozo.
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