Humberto Belli Pereira

La Contra: una rebelión excepcional

Veinte años atrás el ejército rebelde nicaragüense conocido como “La Contra” aceptó finalizar la guerra civil que había protagonizado contra el gobierno sandinista. Durante los diez álgidos años que duró el conflicto, el poder de los medios de comunicación había popularizado la idea de que los contras eran remanentes del derrotado ejército del ex dictador Somoza, armados por Reagan para detener el ímpetu revolucionario en Centroamérica.

Muchos los conceptuaban como asesinos a sueldo del imperio. Cuando, a raíz de la victoria electoral de Violeta Chamorro contra Daniel Ortega en 1990, el movimiento contra llamó a sus integrantes a entregar las armas a los representantes del nuevo gobierno y de la CIAV-OEA, los observadores se llevaron una gran sorpresa. Quienes tuvimos la fortuna de presenciar el desarme fuimos impresionados por las interminables filas de campesinos tirando a las fosas sus fusiles. Fueron 21,683 los combatientes contabilizados en el proceso. Para un país de cuatro millones de habitantes tal número era una cifra extraordinaria, que todavía velaba el hecho de que en determinados momentos la contra había llegado a movilizar a más de 50,000 nicaragüenses.

La tardanza en reflejar con objetividad las dimensiones sociales de semejante fenómeno deriva en parte de la propensión de muchos científicos sociales —junto con novelistas y periodistas— a ver con más simpatía las rebeliones de izquierda que las de la derecha. En la década de los sesenta el antropólogo Eric Wolf publicó su famoso libro Peasant Wars of the Twentieth Century . (Guerras Campesinas del Siglo XX) en el que analizaba seis de estas guerras. Dos de ellas correspondían a Latinoamérica: La revolución mejicana y la cubana —si bien esta última fue más urbana que rural—. Si Wolf actualizara su libro tendría que añadir la insurrección contra de Nicaragua. Porque en extensión, profundidad y espontaneidad compite o supera las anteriores. Si una rebelión semejante se hubiese dado contra un gobierno de derecha, existiría ya una biblioteca sobre el tema. Afortunadamente hay dos buenos libros que analizan la rebelión contra en sus dimensiones socioantropológicas: When the AK-47’s Fall Silent (Cuando los AK-47 callaron), prologado por Cuathtémoc Cárdenas (2000), y The Real Contra War (La verdadera guerra contra), de Timothy Brown (2002).

La evidencia, hoy incontrovertida, es que la llamada Contra logró la adhesión masiva de millares de campesinos, en una escala que no tiene precedentes en la historia del país y que también constituye un caso excepcional a nivel latinoamericano. A diferencia de la revolución cubana y sandinista, que tuvieron como eje de apoyo fundamental estudiantes urbanos, la contra fue un fenómeno eminentemente rural. De acuerdo con Brown el 80 por ciento eran campesinos de las montañas y el 20 por ciento indios miskitos y mulatos de la región atlántica. A diferencia de las tradicionales guerras civiles nicaragüenses, en que los bandos en lucha —liberales y conservadores— reclutaban a la fuerza los mozos de sus haciendas, y a diferencia del Ejército sandinista, que nutrió sus filas de un oprobioso servicio militar obligatorio, la guerrilla contra fue producto de adhesiones voluntarias masivas. La guerra comenzó a finales de 1979, como una rebelión de los “Milpas”, guerrilleros campesinos que habían luchado contra Somoza. Los ex miembros de la Guardia Nacional fueron siempre minoría.

En términos del volumen de participación campesina, la rebelión contra supera la gesta de Sandino, la revolución sandinista del 79, y cualquier otra guerra de la historia nicaragüense. Desde la revolución mejicana, ningún movimiento insurreccional ha logrado en Latinoamérica una adhesión de pobladores rurales remotamente cercana a la de la contra nicaragüense. Durante el siglo XX la izquierda hizo numerosos intentos de alzar en armas a los campesinos del continente. El fin del Ché en Bolivia fue un testimonio patético de su fracaso.

La rebelión contra fue un esfuerzo heroico de humildes campesinos nicaragüenses por resistir la intromisión agresiva de un Estado, convencido de su derecho a rehacer la sociedad sin preguntar a los afectados; el esfuerzo de hombres y mujeres sencillos por mantener su autonomía ante los arrogantes militantes urbanos, que llegaban a imponerles una agenda utópica y opresiva ajena a sus tradiciones. Reagan les dio las armas, pero ellos pusieron los muertos, que es lo que más cuesta. Y en condiciones desiguales resistieron diez años la inmensa maquinaria de guerra sandinista, los bombardeos de sus helicópteros soviéticos y los crueles desplazamientos forzados. En el proceso salvaron al país del totalitarismo, forzando a los sandinistas a otorgar elecciones libres, y abriendo la puerta a la esperanza. La generación actual tiene el reto de no perder su legado.

COMENTARIOS

  1. Imbecilidad excepcional
    Hace 16 años

    Los muertos en la guerra fueron jóvenes nicaragüenses, independientemente del bando en el que militaban. ¿Cómo se puede ser tan infame aplaudiendo a uno de ellos? ¡Debería darnos vergüenza y rabia!
    Los sandinistas fueron imbéciles al manejar la crisis; pero la Contra no actuó mejor. Al final, la guerra dejó devastación, pobreza, dolor y espejismo democrático. ¿Qué sucedió con los campesinos contras? En esa tan cacareada «democracia» el único premio que recibieron fue el olvido.

  2. Leonel Mendieta
    Hace 16 años

    Los campesinos se unieron a la contra por que el FSLN de ese entonces pretendió estatizar todos los medios de producción y erradicar la propiedad individual de la tierra(por que según Lenin ello era la semilla de una burguesía agraria). Controló tambien los precios de los bienes agrícolas y prohibió su libre comercialización. Ello llevo a la insurección campesina de los ochenta. La ideología marxista leninista del FSLN fue la causa de ello. No fue Reagan.

  3. Justino Zamora
    Hace 16 años

    Los campesinos contras se reintegraron a su trabajo sin mas temores de ser socializados. Por supuesto que hubo contras que se parasitaron socialmente y quedaron a la zumba marumba.
    El peor error de la Contra fue haberse sentado a platicar con criminales sin conciencia. Si hubieran continuado avanzando, a como yo lo comprobe (hay cienes de testigos militares) se hubiese entrado a Managua y otro gallo nos cantara. Ortega estaria haciendo fila en la Habana para su racion semanal o a siete cuarta.

  4. Roberto Escobedo Caicedo
    Hace 16 años

    Un movimiento contrarrevolucionario genera su propia dirigencia política y militar, pero en el caso nicaragüense, sus integrantes fueron impuestos por los Estados Unidos. La estrategia norteamericana no perseguía la reversión del proceso revolucionario sandinista, sino evitar que El Salvador cayera en manos del terrorismo internacional. El campesinado liberal y restos de la Guardia Nacional, fueron traicionados por los Robelo, Calero, etc. Los desmovilizaron y dejaron al FSLN con su Ejércit

  5. Roberto Escobedo Caicedo
    Hace 16 años

    A la hora de las pláticas de paz entre los «dirigentes» políticos impuestos por los Estados Unidos y los sandinistas, lo lógico era establecer la simetría de las concesiones. Desarme total de todos los grupos armados y eliminación de cualquier Ejército de la vida institucional de Nicaragua. Pero vino el pacto dirigencia política contra/hermanos Ortega Saavedra/Antonio Lacayo Oyanguren, complementado con la «piñata» y gobernar desde abajo. Ese pacto es el origen de todas las desgracias de

  6. Arouet
    Hace 16 años

    Una realidad tambien ignorada es que Nicaragua produce mejores soldados que oficiales. Los soldados que militaron en la contra resultaron muy superiores a su diregencia. Lo mismo de puede decir de los que pelearon del otro lado.

  7. joel diaz
    Hace 16 años

    totalmente de acuerdo con zamora la contra tenia que avanzar para managua y se hubiera acabado el problema ortega pero a diferencia de las revoluciones sandinista y cubana ellos no tenian lideres capacez de visializar este concepto talvez solo enrique bermudez y por eso lo mataron . ahora por desgracia lo que tenemos aqui es una dictadura institucional apoyada por DEBAJERA por un sector zancudo me refiero al otro mal aprendiz a dictador arnoldo aleman.

  8. jose somoza
    Hace 16 años

    escrito esta mientras sigamos hablando al viento y no ponemos las cartas sobre la mesa , al hablar de los problemas de nicaragua ,seguira la guerra entre nicaraguenses , espero que sigan inventando teorias si la contra o el frente tiene la razon, lo unico que ayudan es a que siga la guerra en nicaragua , no pequen de tontos , nadie quedara de pie para contarlo

  9. ernesto castillo
    Hace 16 años

    Digno heredero de las ideas de la guerra santa cuando unos religiosos radicales por dinero y poder enviaron a sus ejércitos a hacer la guerra asesinando y destruyendo todo lo que había a su paso. Ahora viene este señor con la misma arrogancia e ignorancia a hablar de «excepcional» sobre una experiencia (la guerra) que más bien deberíamos dejar atrás para siempre. Cómo hacerles ver de que tienen poco en sus cabecitas? Aunque vivan hablando de Dios, éstos son los que hacen más daño.

  10. jose aguerrido
    Hace 16 años

    los admiradores de la contra son admiradores de los EU que les dio el billete para asesinar al pueblo nicaraguense, al final se impuso el dollar americano de intromision en nuestros asuntos , ustedes los admiradores de los contras_usa no tienen perdon de dios, ustedes masacraron a gente inocente acaso no te das cuenta ,espero te enteres algun dia

  11. Ex SMP ultima entrega
    Hace 16 años

    ..,.ojala Dios quiera que eso no vuelva a ocurrir nunca en nuestro país.
    Que Dios bendiga a Nicaragua y nos libre de la peor de las peores clase política de toda Latinoamerica; La NUESTRA!!! (incluidos sandinistas, liberales y parecidos)

  12. Marcel
    Hace 16 años

    Excelente análisis, lo mas importante es que se pretende dejar sentada una moraleja con este articulo, al parecer no muchos de los lectores les agrada pero la realidad es una, A los Nicas no nos gusta que nos impongan nada de nada, que nos pretendan cambien nuestra naturaleza mestiza, independentista criolla, no nos gusta ídolos como Sandino o nadie ni Idolatras tampoco, fanatismo horrible clientilista. Lo pero es que los militares tiene oportunidad de gobernar, entrenados para matar no serv

  13. virgilio obando
    Hace 16 años

    no creo que la contra haya sido de lo mejor , los enemigos del pueblo ven con buenos ojos a estos instrumentos de muerte que estan a favor de ellos, bueno en nicaragua algunos la idolatrizan pero otros estan esperando que se levante para cortarle la cabeza, de alguna manera la guerra seguira en nicaragua , hasta que nos sentemos a la mesa y hablemos del bien comun de nicaragua

  14. nelson
    Hace 16 años

    arriba los paladines de la libertad, que se necesitan en estos momentos, buen articulo dr belli

  15. Culiacan
    Hace 16 años

    Hey, me gustan los escritos de Roberto Escobedo Caicedo; pero
    nunca terminan al final… Hay alguna censura?

  16. Ex-SMP
    Hace 16 años

    Yo era un jóven de menos de 20 años cuando me toco ir a la guerra reclutado por el SMP, debo decir que como la gran mayoria de jóvenes de mi generación, apoyabamos al Frente y repudiabamos la guerra financiada por EEUU. No se me olvida cuando capturamos a un contra, con el que logre conversar, antes que mi jel Jefe de la Compañia, lo asesinara a sangre fria, era un campesino de la zona conocida como Wina en lo que hoy es BOSAWAS cerca de lo que hoy se conoce com Ayapal en Sn José del Bocay

  17. Ex SMP parte 2
    Hace 16 años

    era un campesino que habia tomado las armas realmente para defenderse de los militares que llegaban a robarsele sus cerdos, vacas, etc y a intimidarlo para que les diera información de La Contra. A como este que recuerdo por haber presenciado su asesinato, recuerdo a muchos otros. Recuerdo cuando quisieron tomarse Estelí, capturamos a un monton de campesinos que se entregaron al verse rodeados, todos eran de pocas palabras a como es el típico campesino, sin embargo a más de uno recuerdo habe

  18. Ex-SMP parte 3
    Hace 16 años

    ..recuerdo haberle oido decir «lo unicpo que queremos es que nos dejen trabajar tranquilamente», realmente eso era ellos estaban totalmente ajenos a la lucha entre sos sistemas (capitalismo comunismo) fueron obligados por los mismos sandinistas de la epoca a tomar las armas. Pantasma era una de las zonas donde caso todos los campesinos estaban en la contra y porque? el ejercito les hizo (hicimos) cosas horrendas. Hoy día pienso que los sandinistas nunca se merecieron ni se mereceran esa sangr..

  19. Ex SMP parte 4
    Hace 16 años

    esa sangre derramada por tantos jóvenes que murieron creyendo que defendían un ideal, realmente ese monton de jóvenes (yo incluido) al igual que los campesinos de la contra nos vimos envueltos en una guerra sin sentido apoyando a líderes y corrientes que la verdad ninguna de las dos valía la pena. Con que pena y desilución veo hoy día que el FSLN nos es más que un grupo de mafiosos de la peor calaña dispuestos a hacer cualquier cosa por mantenerse en el poder escupiendo y pisoteando la

  20. Oscar Paniagua
    Hace 16 años

    Que tipo de libertad de exprecion tienen ustedes que no me aprueban el comentario que hice al Dr. Miranda el dia 16 de junio

  21. Raoul Shade
    Hace 16 años

    La Contra fue un mal necesario para acabar con el régimen criminal de los hermanos Ortega, quienes se copiaron de los hermanos Castro de Cuba. Lo irónico es que los contras culpables de crímenes de guerra fueron acogidos a brazos abierto por el FSLN, mientras que los contras campesinos luchadores fueron vilmente asesinados después de la desmovilización de 1990. Los asesores militares cubanos también son responsables de los centenares de cementerios clandestinos del FSLN.

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