El Ejército confirmó ayer a los medios de comunicación que el carro, placas RI 39-28, color champán, marca Toyota Corola, del teniente Ricardo José López González, de 43 años, fue encontrado entre el kilómetro 96 y 100 de la carretera a Matagalpa totalmente quemado.
Los peritos y miembros de investigación del Ejército se encontraban ayer en el lugar donde fue hallado el vehículo.
Se conoció extraoficialmente por parte de la Policía que López González recibió cuatro impactos de bala en el cuello, cabeza, hombro y tetilla izquierda, propinados con un arma de fuego 9 milímetros. También se conoció que momentos antes que la víctima fuese asesinada recibió golpes en diversas partes de su cuerpo.
El cadáver del Teniente fue encontrado a las 5:30 de la mañana del lunes, cuando varios pobladores observaron un bulto entre el monte, quien aún tenía el uniforme puesto.
Dichas circunstancias, el secuestro más el asesinato de la víctima hace sospechar a la Policía que se trata de una “pasada de cuentas” en la que los asesinos querían mostrar los hechos como un robo, según fuentes de la Policía.
Mientras tanto, el Ejército descartó esa posibilidad y se limitó a expresar que sus especialistas se encuentran trabajando en torno a esa investigación.
Hasta el momento, la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) sigue averiguando el paradero de los sujetos aún no identificados.
Los familiares y los pobladores de San Jorge-Rivas, se encuentran consternados por la forma de operar de los delincuentes, quienes probablemente ya tenían espiada a la víctima.
Cuando Ricardo José López González salió de su Unidad Militar la mañana del domingo para dirigirse a su casa de habitación, en Rivas, en la pista suburbana fue sorprendido por sujetos hasta el momento desconocidos.
TRABAJADOR
El ahora fallecido era Licenciado en Contabilidad Pública y trabajaba en la Dirección de Finanzas en el complejo David y René Tejada del Estado Mayor.
Trabajó por más de 10 años en las filas del Ejército, demostrando disciplina en sus labores.
El Teniente dejó a una hija de 18 años de nombre Kavy López Alvarado, con quien tenía excelentes relaciones y a su esposa, Flor del Rosario Alvarado.
Las honras fúnebres se realizaron ayer a las 2:00 de la tarde en Rivas-San Jorge, donde la madre del ahora fallecido, Albertina González Rivas, fue consolada por amigos y familiares que aún están a la espera de la captura de los antisociales que marcaron a una familia de luto.
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