Enviada especial/ Johannesburgo
Luis Fabiano y Elano sellaron el triunfo, reapareció el Kaká creativo y Maicon marcó la diferencia para que en el Soccer City, Brasil ganara 3-1 a Costa de Marfil y festejara junto a la barra verdeamarela su pase seguro a los octavos de final de la Copa del Mundo.
Eran las 8:30 de la noche en Johannesburgo y el Soccer City estaba completamente lleno, la barra brasileña logró acaparar las tribunas y grupos pequeños de marfileños vestidos de color naranja se miraron esparcidos en el estadio.
Un joven brasileño pasaba por el pasillo de la tribuna, cargando una réplica de la Copa del Mundo en tamaño gigante, una advertencia clara que podrían ser campeones en Sudáfrica.
- mil 555 aficionados disfrutaron el partido de brasil contra costa de marfil este domingo
A pesar del incidente, Kaká salió del estadio recibiendo aplausos de los aficionados, pero se perderá el duelo ante Portugal.
Nunca se había visto el Soccer City con lleno total, ni siquiera en el inaugural. Más de 84 mil personas, en su mayoría brasileros, transformaron el colosal en una genuina casa verdeamarela.
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El frío no opacaba el color y ritmo brasileño, pero la gente se impacientaba, los goles no llegaban a completar el festejo.
Apareció Kaká y su magia volvió a sus pies, habilitó a Luis Fabiano, y éste fundió el esférico para poner a bailar samba a todo un estadio que hizo temblar sus cimientos por el tanto de Fabiano.

El hombre del gol lo celebró a plenitud, con sus manos señaló un seis, anunciando que Brasil está para conquistar su sexta Copa del Mundo. Desde la zona VIP también aplaudieron el gol del delantero brasilero. Zidane se levantó de su cómodo asiento y lo aplaudió, mientras Luis Figo tenía un rostro preocupado, sabe que Portugal está en peligro ante el ataque brasilero.
Se acabó el primer tiempo y los sudamericanos ya estaban celebrando. La cerveza acaloró el ambiente y la multitud ya no sentía lo helado del clima. La barra marfileña estaba sucumbida en el silencio y Steven Goran Eriksson movía sus piezas, pero ninguno de los cambios parecían efectivos.
Para la segunda mitad, Brasil llegaría con más hambre de gol, nuevamente Fabiano reaparecería en escena y en una linda jugada individual, bajó el esférico con su pecho y pasó al defensa, las cámaras siguieron cada movimiento, hasta que culminó la jugada en lo que mejor sabe hacer, gol.
La multitud enloqueció y un “Brasil, Brasil” hizo eco en todo el Soccer City. Zidane ya no se levantó, su mirada lo decía todo, estaba anonadado del arte de Fabiano, era el segundo gol de los brasileros y Dunga desde el banquillo celebraba con ellos.
Momentos después los ánimos llegaron al punto máximo, el responsable fue Elano. Otro excelente pase de Kaká le abrió las puertas para impactar por tercera vez el marco de Costa de Marfil.
Eriksson querría morirse en el banquillo, mientras Dunga estaba en los cielos, acariciando su pase a los octavos y con ellos una afición brasilera que en ningún momento del partido dejó de alentarlos.
A pesar de la ventaja, Costa de Marfil tuvo aliento para descontar un tanto y fue a los pies de su mejor atacante, Didier Drogba que por fin la barra marfileña pudo escucharse en el estadio.
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