Dinero
“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”.
Voltaire (1694-1778), filósofo y escritor francés.
Los ricos somos nosotros
Madrid (AIPE).— Esos ricos si por fin consiguiésemos encontrar a ese político valiente, justo, solidario; a ese elegido que fuese capaz de quitar a los ricos esas riquezas que han atesorado y repartirlas entre el pueblo, viviríamos felices, con todas nuestras necesidades cubiertas.
Y todo, repito todo, sería gratis. La educación, la sanidad, la cultura, el deporte todo. El Gobierno, con el dinero que quitaría a los ricos, nos daría al resto todo tipo de “ayudas”, cheques de emancipación, subvenciones de viaje, becas, créditos sin interés para montar negocios, negocios que nunca quebrarían, pues siempre podrían contar con el respaldo del Estado.
Se crearían empresas en las cuales no se pudiese echar a nadie, con los puestos de trabajo garantizados de por vida. Pero el dinero de los ricos no sólo ayudaría al trabajador. También al empresario. Con el dinero de los ricos se podría subvencionar todo tipo de actividades que diesen trabajo a las empresas. Y éstas trabajarían para el bien de la sociedad. Desde plantas solares y molinos eólicos a coches eléctricos, uno para cada ciudadano, lo que haga falta para combatir el cambio climático.
En los colegios, un ordenador para cada niño, clases multimedia con todo tipo de avances tecnológicos para preparar a los más jóvenes para la universidad, por supuesto gratuita, en la que aprenderían a ser médicos, ingenieros, arquitectos o licenciados en estudios de género o, si lo prefieren, artistas, liberados sindicales, animadores culturales o técnicos en medio ambiente. Que estudien lo que quieran, o que no estudien, pues con el dinero de los ricos tendrían garantizado un sueldo digno y una vivienda social.
Unos servicios médicos de primer nivel, sin colas, sin esperas, por supuesto sin copago, en los cuales nos sentiríamos todos como reyes (sin necesidad de que nos cambiasen el logo de las sábanas).
Unos medios de comunicación generosamente subvencionados, que no dependiesen ni del dinero de los anunciantes, ni de la dictadura de la audiencia. Información social, solidaria.
Y por supuesto se acabaría con la pobreza y la explotación en el tercer mundo. Con el dinero de los ricos innumerables, las ONG podrían desarrollar miles de programas de ayuda, con nuestros jóvenes solidarios visitando países exóticos, construyendo escuelas, hospitales, dando conciertos solidarios, construyendo ese “otro mundo posible”
Es fácil. El paraíso está a la vuelta de la esquina. Sólo hay que quitar el dinero a los ricos, a los que más tienen. Pero hay un problema. Los ricos somos nosotros, todos y cada uno de nosotros. Es nuestro dinero el que nos están quitando Y en el momento que se acabe, se acabó la fiesta.
Pablo Carabias
Miembro del Instituto Juan de Mariana. © www.aipenet.com
Res-pública non privata
Creo que el título basta para explicar lo que para los antiguos romanos era muy claro y ahora pareciera que lo olvidan aun los expertos en derecho constitucional. Porque un Estado, un país y una nación no son una finca o una empresa privada.
Esto a propósito del bono que ofreciera el presidente Daniel Ortega, simplemente porque está fuera del control de la Asamblea Nacional que representa legalmente al pueblo que jamás puede abdicar de ese derecho sin incurrir en crimen de lesa majestad. Por lo tanto es inadmisible e intolerable lo que explica la renuencia del FMI, BM y BID.
Carlos Chamorro Coronel
Coalición Democrática
Recibí un comunicado que lo único que dice es lo siguiente: “Nos complace anunciar su incorporación (PLI) a este genuino esfuerzo de la Coalición Democrática, que no es una opción más, ni una tercera vía, sino que por su sentido programático y carácter estratégico a corto, mediano y largo plazo, representa la alternativa política al pactismo”, lo cual no es nada nuevo que a estas alturas tardías empiecen a hacer coaliciones con coaliciones que en la pura verdad no han demostrado hacer nada ni tienen ninguna repercusión ante el pueblo votante que estoy seguro los ignora e ignora quiénes son.
Si analizamos con frialdad, la historia del PLI, en este caso, además de estar dividido y con pleitos internos en la actualidad, más bien ha sido la de una organización representativa en el pasado de políticos honestos y de prestigio, a cuya memoria rendimos respetuoso tributo, como por ejemplo el doctor Lacayo Farfan o el doctor Alejo Icaza y otros profesionales de gran prestigio, pero al mismo tiempo nunca ha sido una organización que mueva masas, ni que tenga repercusión en el sentimiento popular.
En el caso de la Coalición Democrática es una organización simplemente sin historia, a no ser que alguien demuestre lo contrario. Por otro lado no tienen líderes de arrastre y eso a estas alturas no lo van a improvisar. Este comunicado se limita a decir que participarán en la Coalición Democrática, nada más un planteamiento completamente seco y fútil, sin repercusión, no dicen qué van a hacer, cómo ni cuándo ni quiénes.
Creo, que una oposición, o parte de ella, que ha demostrado ser completamente incapaz de oponerse con una estrategia y un programa serio al gobierno de Daniel Ortega, que a estas alturas venga con un planteamiento falto de seriedad como éste —que además no dice nada ni demuestra ningún plan a seguir—, en vez de estar buscando una unidad de todas las fuerzas, sólo nos hace pensar que Ortega tiene para rato en el gobierno, no por sus propias cualidades, sino por errores de los supuestos adversarios. Sinceramente no creo que estas improvisaciones puedan hacer en lo que falta para las elecciones, lo que no han podido hacer desde el momento en que Ortega se lanzó de candidato, porque su gobierno y los errores de la oposición hay que contarlos desde que lanzó su candidatura y no desde que tomó posesión de la presidencia.
Julio Ignacio Cardoze
¿Quién es Dios?
“A partir de la Creación, esto es, del mundo y de la persona humana, el hombre, con la sola razón puede con certeza conocer a Dios como origen y fin del universo y como sumo bien, verdad y belleza infinita” (Catecismo de la Iglesia católica, Nº 3).
Puede conocerlo, pero encuentra muchas dificultades porque, por un lado, tiene que atenerse a los sentidos para juzgar con su razón al mundo y a las personas, es decir, no puede prescindir de los informes que le dan los sentidos para razonar correctamente, y por otro lado, tiene que superar esa información para reconocer que existe algo o alguien a quien no percibe en absoluto.
Los creyentes pensamos que el mundo y la persona humana han sido creados, que alguien les ha dado el ser y el existir y a ese alguien llamamos Dios, a quien atribuimos la facultad de la Creación entera, persuadidos de que ni la materia ni la persona humana se han podido dar la existencia por sí mismos.
Pero entonces, podemos preguntarnos, ¿quién es Dios, el Dios único de los creyentes monoteístas? Hay varias respuestas posibles; la más decisiva es la que da Dios mismo a Moisés en el episodio de la zarza ardiendo sin consumirse que narra la Biblia, cuando éste le pregunta cuál es su nombre para que pueda dar razón al pueblo de la revelación que le hace y le dice Dios: “Yo soy el que soy”, que significa que es el ser, que tiene el ser y la existencia por naturaleza, que nadie se la ha dado y que no puede dejar de ser y existir, en definitiva, como dicen los teólogos, que es el ser necesario, eterno e inmutable.
Y como consecuencia de las características fundamentales anteriormente descritas, es el ser infinitamente inteligente, poderoso y amoroso, que ha creado cuanto existe por amor. Y sobre todo, como él mismo nos ha dicho por medio de su Hijo Jesucristo, es para nosotros los hombres, nuestro Padre, que con su voluntad omnipotente, nos ama con locura y le duele mucho que algunos no crean en Él, porque se perderán para siempre la dicha infinita de estar junto a él por toda la eternidad.
Algunos no creyentes, por pereza o autosuficiencia, no saben qué pensar ante las distintas religiones que hay en el mundo y suspenden el juicio alegando ser agnósticos. Sin embargo, otros, por influencia del Maligno, estas ideas les suenen a música celestial y se ríen de ellas, ignorando que se convierten en marionetas de éste y que cuanto más se burlen, más dura será la caída, rememorando el título de aquella vieja película del gran actor norteamericano Humphrey Bogart.
Roberto Grao Gracia
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