Por Elízabeth Romero
En menos de dos años son ocho las aeronaves que las fuerzas regulares le han arrebatado al crimen organizado en el país. Sólo el año pasado fueron cinco los aparatos aéreos ocupados.
El jefe en funciones de la Policía, comisionado general Carlos Palacios estimó que en el caso de la avioneta ocupada el miércoles por fuerzas del Ejército, en Bismuna, Región Autónoma de Atlántico Norte (RAAN), estos habían recibido apoyo logístico, aunque no quiso arriesgarse en referir de quienes se trataban, pues dijo, no puede asegurar que se trata de comunitarios, pues pueden ser del Pacífico o de otros países.
Extraoficialmente LA PRENSA conoció el jueves que unas 20 personas, posiblemente comunitarios fueron observados en el sitio, pero que huyeron cuando se aproximaron las fuerzas del Ejército de Nicaragua.
En este caso, el jefe policial refirió que aunque la carga procede de Colombia y hay dos detenidos que son oriundos de ese país, no descartó que de por medio estén narcotraficantes mexicanos.
Mientras que en el caso de los capturados el pasado domingo en Juigalpa, Chontales, a quienes les ocuparon 259 mil dólares, Palacios estimó que se trata de narcotraficantes vinculados al cártel del Golfo, que pretendían hacer una transacción de narcoactividad. En esa ocasión la Policía capturó a un mexicano y a un árabeque fueron identificados como: Yubran Jussell Salan Neslen, de 40 años, ciudadano árabe con residencia en México y Saúl Ortiz Gurteaga, de 44 años, mexicano, residente en Tapachula, Monterrey México. Estos fueron arrestados junto al nicaragüense Manuel Bernardo González Guerrero, de 37 años, habitante del barrio 19 de Julio de Managua.
En el caso de la avioneta de Rivas, que fue dejada abandonada en Cañas Gordas, el viernes de la semana pasada, el jefe policial indicó que la institución coordina directamente con la Policía de ese país y las investigaciones están avanzadas. Aunque también lo están haciendo a través de la oficina de la Policía Internacional en Costa Rica.