Tomado de www.sigloxxi.com y AFP
Después de una semana de su renuncia, Carlos Castresana, jefe interino de la CICIG, reveló que la investigación de los hermanos Valdés Paiz, acusados de la autoría intelectual del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, comenzó a arrojar información sobre el oscuro entramado entre el ex fiscal general, Conrado Reyes, con otros funcionarios públicos de Guatemala como Carlos Quintanilla y el magistrado suplente de la Corte de Constitucionalidad (CC), Roderico Pineda Sánchez.
“Hay dos procesos desvinculados, que nada tendrían que ver uno con el otro, pero que se han cruzado”, aseguró Castresana, quien evidenció que los hermanos Francisco y Estuardo Valdés Paiz, actualmente prófugos, fueron auxiliados por sus familiares y por personas contratadas para orquestar una campaña contra la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).
Uno de los eslabones que más información produjo fue la interceptación de las llamadas telefónicas de Diego Moreno Botrán, cuñado de Estuardo Valdés, quien, entre otras acciones, mantuvo una serie de comunicaciones con Pineda. En una conversación grabada por la Unidad de Métodos Especiales del Ministerio Público (MP), a cargo de las escuchas telefónicas, Pineda le dice a Moreno que el nombramiento de Reyes es una excelente noticia para el caso de los Valdés, pues él es “muy amigo” del Fiscal General nombrado por el presidente Álvaro Colom el 25 de mayo.
El jefe de la CICIG también hizo referencia a las acciones que Rodolfo Ibarra y Juan Miguel Fuxet llevaron a cabo como parte de una estrategia de comunicación, al referirse a la entrevista realizada por Haroldo Sánchez, director de Guatevisión, a Francisco Valdés. Según el jefe de la CICIG, los aludidos planificaron las preguntas para Valdés y la forma en las que se responderían. Sánchez afirmó que él envió las preguntas a los aludidos y negó cualquier vinculación más allá de un interés periodístico por informar.
También se mencionó al columnista de Siglo Veintiuno, el constitucionalista Gabriel Orellana, pues en la agenda de Fuxet aparece una anotación sobre una columna contra el vocero presidencial Ronaldo Robles, y en una fecha posterior al marcado en la agenda aparece un escrito del jurista sobre el tema en alusión a que en Guatemala los ciudadanos no deben probar su inocencia, sino las autoridades probar su responsabilidad. Orellana negó tener cualquier vinculación con el caso.
En cuanto a los personajes ligados a Quintanilla, los militares Osman Contreras y Juan Roberto Garrido Pérez, el jefe de la CICIG reitera que eran parte del grupo que llevó Reyes al MP. Respecto a Garrido señala que le fue retirada la visa de Estados Unidos por narcotráfico. También lo vincula con tráfico de ilegales, contrabando, y hasta con un asesinato.

Castresana también reprochó a los miembros de postuladora de Fiscal General, encabezada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Érick Álvarez, de quien expresó que pese a pertenecer a un órgano colegiado no informó de sus decisiones a la Corte.
Por su parte, la Corte de Constitucionalidad ordenó ayer a la Fiscalía investigar la relación entre Pineda y Reyes.
INSULZA ESPERA NOMBRAMIENTO
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, confió ayer en el pronto nombramiento de un nuevo jefe para la Comisión contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), para que ésta pueda continuar con su «encomiable labor».
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