IRENE, Sudáfrica/AFP
Una nueva “calamidad” se abatió sobre el equipo de Italia, este martes en el Mundial de Futbol de Sudáfrica-2010, pues tras la lesión del armador de juego Andrea Pirlo, de una pantorrilla hace dos semanas, el arquero Gianluigi Buffon quedó sentido de su espalda.
El período de convalecencia para el experimentado guardavallas es por el momento indeterminado.
Además, es uno de los pocos internacionales italianos alabado por la prensa internacional, por lo general muy crítica con sus colegas de squadra.
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Al día siguiente de un mediocre estreno ante Paraguay (1-1) que, sin embargo, el seleccionador Marcello Lippi juzgó globalmente positivo, la lesión de “Gigi”, de 32 años de edad, quien sufre une “fuerte dolor ciático”, es un duro golpe para los actuales campeones del mundo.
El portero de la Juventus de Turín se lesionó durante el precalentamiento antes del duelo ante los guaraníes. Esto no le impidió disputar el primer tiempo, pero después el dolor no le permitió salir del vestuario para el segundo, y fue reemplazado por Federico Marchetti.
Después del encuentro, el afectado demostró optimismo y subrayó que esperaba “recuperarse en dos días”. Pero, este martes de tarde los exámenes médicos casi dijeron exactamente lo contrario y, en lo sucesivo, la fecha de su regreso a la actividad se ilustra con un gran signo de interrogación.
Naturalmente, el “staff” médico de la “squadra azzurra” intenta recuperar a Pirlo antes del final de la fase de grupos, y ahora comienza otra nueva carrera contra el tiempo porque es casi imposible imaginarse a Italia llegar lejos en el Mundial sin Buffon bajo los tres palos.
Éste, con 102 selecciones sobre sus espaldas, varios títulos de mejor arquero del mundo, y un Mundial de Alemania-2006 por completo impecable, con sólo dos goles encajados, uno en contra y otro de penal, ejecutado por el francés Zinédine Zidane en la final.
Precisamente, otra atajada suya en aquel partido ante un cabezazo del propio Zidane, faltando pocos minutos para el final del encuentro, ya forma parte de la leyenda de los Mundiales.
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