CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
Ayer llegaron a Chinandega los restos del joven Marco Antonio Martínez Carrero, de 27 años, conocido como “Toniño”, quien falleció de una insuficiencia renal en Tapachula, México, y según su familia, no fue asistido como lo requería en un centro médico.
Padre de dos niños en Chinandega y uno en Estados Unidos, Martínez falló en un nuevo intento por cruzar a Estados Unidos.
La familia se mantenía bajo tensión porque desconocía si una camioneta particular y las personas que viajaban con sus restos llegarían ayer con el féretro para darle sepultura, pero al mediodía llegaron.
El problema era mayor porque desconocían si el cuerpo fue embalsamado adecuadamente de lo contrario, debido al estado de descomposición sería sepultado en aquel país.
Ángela Carrero, su madre, dijo que una insuficiencia renal agobió al chinandegano originario del reparto Azarías H. Pallais o España, quien murió el pasado 9 de junio.
“Nos estaban pidiendo mil 500 dólares por el ataúd, esos gastos corren a cuenta de la familia”, señaló Carrera quien lamenta que a los jóvenes con tatuajes no les den empleo en Nicaragua y tengan que buscar otros horizontes.
Martínez estuvo tres años en Estados Unidos, pero Migración lo deportó, estuvo un año en Chinandega, y ahora trataba de llegar de nuevo a Norteamérica.
“También tuvo asma, pero no lo asistieron en México, en ese momento estaba en San Luis Potosí. Cuando avanzó le dije que saliera de ahí, que buscara asistencia médica y se entregará a Migración, pero estos lo dejaron en una sede de la Cruz Roja”, señaló Carrera
Luis Ramón Lindo, delegado del Minsa precisó que el Consulado de Nicaragua en Tapachula realizó los trámites para la preparación del cuerpo.
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