Johannesburgo/ EFE.- Los seleccionados mexicanos recibieron ayer a sus familias en una reunión con comida tradicional de su país y con música de mariachi para animarlos de cara a su partido con Francia, el 17 de junio, en el Mundial.
Un autobús con los familiares entró al hotel Thaba ya Batswana pasado el mediodía de este domingo, minutos después de que el equipo terminase un entrenamiento al que la prensa tuvo acceso 15 minutos como única actividad oficial.
La Federación Mexicana de Futbol confirmó en un comunicado de prensa que los seleccionados y sus familias pasaron un “domingo de relajación con comida, abrazos y ese sabor folclórico que sólo los mariachis dan”.
El encuentro familiar ha sido el primero que el equipo tiene en Sudáfrica, ya que, desde su llegada el 5 de junio pasado, se dedicó por completo al partido contra Sudáfrica, en la inauguración del Mundial, resuelto con un empate a un gol.
En la reunión se sirvió un menú especial con comida mexicana tradicional que ha sido preparada por el equipo de cocineros que la selección mexicana se ha llevado a Sudáfrica para el Mundial.
La música mexicana estuvo a cargo del mariachi Los Caporales, llegado de México para animar a los aficionados y que el pasado miércoles participó en la apertura de una plaza mexicana en Melrose Arc, en Johannesburgo.
El técnico mexicano, en tanto, sigue afinando detalles.
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