JOHANNESBURGO/ EFE
El francés Zinedine Zidane, nacido en Marsella pero de origen argelino, acaparó la atención de los espectadores durante el partido Argelia-Eslovenia, cuando apareció en el palco del estadio de Polokwane.
Asesor de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, Zidane ya había levantado expectación en el aeropuerto de Johannesburgo cuando llegó el viernes pasado poco después de que lo hiciera la selección española. Los aficionados lo recibieron al grito de “Zizou, Zizou”.
Zidane ocupó las portadas deportivas de medio mundo cuando, en la final del Mundial de Alemania 2006, contra Italia, propinó un cabezazo en el pecho a Marco Materazzi que le costó la expulsión.
FRANCESES INCONFORMES
Un 81 por ciento de los franceses que vio el partido de debut de su selección ante Uruguay el viernes (0-0) no quedó satisfecho con la actuación de su país y un 70 por ciento está en desacuerdo con las decisiones del técnico Raymond Domenech, según un sondeo publicado en el país europeo.
La encuesta, realizada por el Instituto Harris Interactive para la cadena de radio RTL, con una muestra de 1,155 personas, arrojó también que las esperanzas sobre el recorrido del equipo nacional en Sudáfrica no son muy grandes para sus compatriotas.
Un 40 por ciento vería a los “Bleus” caer en la ronda de grupos, un 29 por ciento ve la aventura terminada en octavos y un 16 por ciento cree que los franceses se despedirán en cuartos de final. Sólo un 4 por ciento ve a su equipo levantar el trofeo el 11 de julio.
Del total de encuestados, un 21 por ciento dijo sentirse “cercano” a la selección y entre el 79 por ciento restante, la mayoría optó por la respuesta “para nada cercano”.
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