El Embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, recordó ayer que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es una organización considerada a nivel internacional como terrorista. Además, recordó que todo gobierno debe garantizar la libre participación ciudadana.
Callahan evitó comentar directamente la decisión del Gobierno de Nicaragua de brindar asilo político a Rubén Darío Granda Escobar, hermano del llamado canciller de las FARC, Rodrigo Granda.
No obstante, indicó que “las FARC es una organización que ha cometido muchos crímenes, como tráfico de narcóticos y secuestros, eso es terrorismo. Entonces para nosotros las FARC son organizaciones terroristas”.
Añadió que el asilo brindado a Granda es una decisión exclusiva del Gobierno nicaragüense, encabezado por el presidente Daniel Ortega.
“Para la mayoría de los países democráticos los hechos de la FARC son repugnantes”, añadió, y recordó “el dramático secuestro” de la ex candidata presidencial de Colombia, Ingrid Betancourt, a quien las FARC mantuvo secuestrada por diez años.
“Nosotros hemos hablado muy claro que para nosotros las FARC es una organización terrorística y criminal ”, apuntó el diplomático estadounidense.
Al ser consultado sobre los argumentos expuestos esta semana por el Gobierno de Nicaragua ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, donde deslindó responsabilidad alguna por las agresiones sufridas por miembros de organizaciones no gubernamentales y de la oposición, Callahan declaró que “en términos generales es importante que todos los gobiernos nuestros, el mío también, respeten las libertades básicas de todos los ciudadanos”.
El diplomático indicó que es “importante mantener un ambiente muy abierto para un intercambio de opinión”, ya que “en una democracia cada ciudadano tiene el derecho de demostrar su opinión, de marchar, de publicar artículos”.
“Todas estas son libertades básicas y es importante que todos respetemos estas libertades básicas”, reiteró.
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