Carlos Salcido, de México, lucha contra Teko Modise de Sudáfrica, en el partido de ayer. LA PRENSA/ AFP PHOTO / ROBERTO SCHMIDT

Sudáfrica no se cansa

Las comparsas, trajes tradicionales y el ritmo que caracteriza Sudáfrica llenaron de color el Soccer City en el arranque de la Copa del Mundo de Futbol.

ENVIADA ESPECIAL/ JOHANNESBURGO

 

 

Las comparsas, trajes tradicionales y el ritmo que caracteriza Sudáfrica llenaron de color el Soccer City en el arranque de la Copa del Mundo de Futbol.

A pesar de la ausencia de Nelson Mandela, en el colosal estadio se bailó al compás de las tambores y al ritmo del cantante R. Kelly, los aficionados gozaron a plenitud antes de empezar la batalla de México y Sudáfrica.

[doap_box title=»Ese gol dolió» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • Ese gol de Siphiwe Tshabalala hizo temblar el estadio, todos los sudafricanos sumidos en la alegría, mientras los mexicanos se ocultaban tras los sombreros grandes.
Sin embargo, los del Tri tenían la esperanza de reaccionar, los Bafana Bafana bailaban en la cancha como en la barra, mientras un México se desesperaba en busca del empate, que al fin consiguió.

Las oraciones de Javier Aguirre fueron escuchadas y Dios le hizo el milagro. Rafael Márquez le dio el empate, pero el resultado no borró el tambaleante inicio de los aztecas sacudidos por la marea Bafana Bafana.

[/doap_box]

Los mariachis, aficionados vestidos como el Chapulín Colorado se miraban en el estadio y las exclamaciones “Viva México, cabrones”, es repetida una y otra vez en el estadio.

Eduardo era uno de los que dirigía la barra mexicana. El viernes para él será inolvidable, su selección apenas logró empatar ante los Bafana.

“Somos México, luchadores, no nos daremos por derrotados, viva México”, decía una y otra vez, mientras tocaba la trompeta y agitaba su mano derecha.

Eran las 10:00 de la mañana en Johannesburgo y los aficionados abarrotaban el estadio, era una mezcla de colores impresionante, una fusión de todas las culturas unidas en sólo lugar, algo que sólo el futbol puede conseguir.

A las 2:00 p.m. empezó la ceremonia inaugural.

Los sudafricanos agregaron el ritmo y color de la fiesta inaugural con las comparsas, canciones, hicieron una fusión de su cultura que fue vista por millones de espectadores en todo el planeta.

Hasta las 12 del mediodía en Johannesburgo se contabilizaba más de 70 mil aficionados y aún seguía llegando más gente al estadio, al final se contó con una asistencia de más de 80 mil aficionados.

Se dieron las 4 de la tarde, era momento de empezar el juego, pero antes había que escuchar las palabras del presidente de la FIFA, Joseph Blatter y del presidente de Sudáfrica, Joseph Zuma.

“Lo logramos, el Mundial ya está en Sudáfrica”, dijo Blatter, abrazando a Zuma, con fraternidad y alegría.

Blatter y Zuma saludaron a los jugadores y momentos después las cámaras captaron a los dos equipos del duelo. México y Sudáfrica por el primer partido.

El estadio parecía una marea amarilla y verde, en su mayoría aficionados del conjunto local que apoyaron a los Bafana Bafana desde el pitazo inicial.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí