Por Navy Pillay
La Copa Mundial de Futbol comienza hoy 11 de junio. Es una ocasión oportuna para reflexionar sobre el hecho de que el deporte debe impulsar la cohesión social, juntar a diferentes culturas en una celebración de competencia sana, reducir la inseguridad, incluso, despreciar el hecho de que divide a los países y a las comunidades en las áreas sociales y políticas.
Una de las reflexiones fue la película Invictus , que muestra cómo Nelson Mandela utilizó el rugby para calmar los conflictos potenciales y construir una identidad nacional común. La elección de Sudáfrica —país que renunció al racismo institucionalizado del apartheid—, como sede de la Copa Mundial de Futbol 2010, brinda una oportunidad para renovar nuestros esfuerzos de combatir la discriminación en todas sus formas.
Como víctima del racismo y fanática del deporte, insto a la fanaticada del futbol a tomar acción global en contra de la intolerancia y el racismo. La Copa Mundial es, tal vez, la más alta expresión para unir a millones de personas de todas las regiones del mundo en un propósito común y dicha.
Sin duda, todos(as) tenemos nuestro equipo favorito y deseamos que gane, pero no olvidemos que la Copa Mundial nos permite conectarnos con gente de diferentes culturas, historia y tradiciones que de otra forma difícilmente conoceríamos. Pero debemos estar alerta ante el racismo y otras manifestaciones de intolerancia que dañan el deporte, especialmente al futbol. Esto sucede generalmente cuando quienes apoyan a los equipos competidores hacen comentarios intolerantes e incluso violencia para infamar y atacar a sus oponentes.
Lamentablemente, incluso los jugadores están propensos a dichos comportamientos; los jugadores profesionales están obligados a mantener los estándares más altos de deportividad, tanto éticamente como bajo el código de conducta de la FIFA, el cual incluye disposiciones acerca de la no discriminación.
El claro mensaje de la Copa Mundial debe ser que no hay lugar para el racismo y la intolerancia en el deporte. Reconozco la posición adoptada por la FIFA y la UEFA en contra del racismo, ambas organizaciones continúan creando programas que promueven tolerancia y abogan contra el racismo. La FIFA planea utilizar los partidos de cuartos de final de la Copa Mundial, en particular, para hacer una declaración inequívoca en contra del racismo, dirigida a millones de personas alrededor del mundo. Antes de esos partidos, los capitanes de cada equipo leerán la declaración motivando a los jugadores, funcionarios y fans alrededor del mundo para decir “no” a cualquier forma de racismo.
Al mismo tiempo, la Copa Mundial de Futbol representa una oportunidad única de maximizar el potencial de este deporte para educar a las circunspecciones en expansión y atraer el talento sin tener en cuenta el estatus social y la posición en la vida. Para muchos atletas pobres, el futbol ha sido la salida de una exclusión infinita; sus logros han inspirado a otros a seguir su ejemplo. En cada sociedad, los y las deportistas de éxito son modelos cuyo comportamiento es examinado de cerca e incluso emulado. Las mentes jóvenes están especialmente influidas por mensajes tanto positivos como negativos recibidos de aquellos a quienes respetan, en especial de sus héroes deportivos.
Al final, los ganadores reales de la Copa Mundial de este año serán quienes celebren y mantengan tanto en palabras como en acciones los valores del juego justo, de la competencia honesta, del respeto y de la tolerancia dentro y fuera del campo. Pateemos la discriminación fuera del campo; tacleemos la exclusión; dejemos el racismo a un lado.
La autora es Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A