Por la revelación de un amigo del supuesto asesino la familia de una mujer, víctima de feminicidio, encontró los restos de la infortunada.
Casi al cumplirse tres años de la muerte de Graciela Francisca López, de 33 años, fueron encontrados sus restos ayer en horas del mediodía en una montaña ubicada en La Menuda, en el kilómetro 21 Carretera a Masaya, en el municipio de Nindirí.
La joven, quien dejó en la orfandad a sus tres hijos, Nely Carolina Canda López (11 años), Guillermo Antonio Cano López (18) y Arelys del Carmen Cano López (20 años), fue asesinada por su compañero de vida, quien después de haberla violado procedió a golpearla y estrangularla.
Los hechos ocurrieron el 8 de septiembre de 2007 cuando el inhumano la llamó a su celular para citarla en el kilómetro 18 de la Carretera a Masaya para darle un dinero y que se ayudara con los niños.
La mujer decidió verse con él nuevamente después que lo había dejado hacía dos semanas. La razón de su separación, según los familiares, era el maltrato que ésta recibía de manos del desalmado .
El día del crimen el autor del hecho se llevó a la víctima hacia su casa en la comunidad La Menuda, donde dio rienda suelta a sus instintos.
Para los familiares de la infortunada, se trata de la osamenta de Graciela porque un amigo del asesino les confesó que el sujeto trasladó el cadáver hacia esa montaña para que la Policía nunca hallara evidencias.
Julio César González, de 55 años y autor del asesinato, se encuentra condenado a 8 años de prisión en la cárcel La Polvera, en Granada, sin embargo los familiares de Graciela piden justicia porque el abogado acusador de ese entonces alegó que no había pruebas, pero la aparición del cadáver es un arma que será presentada con la debida valoración de los médicos forenses y la Policía ante el juez.
CALVARIO
Martha Irene López, hermana de la ahora fallecida, dijo que su hermana vivía en un infierno, porque siempre el hombre la maltrataba con golpes, le mencionaba que tenía amantes y no la dejaba salir sola de su casa, si no contaba con la aprobación de él.

“Esperamos que la justicia sea una realidad en este caso, porque ese hombre puede dañar a otras mujeres si dentro de cinco años sale de la cárcel, por eso exigimos para él la pena máxima”, dijo López.
Los hijos de la infortunada mujer calificaron a Julio César como una persona violenta y celosa. Pobladores de los alrededores, manifestaron que las mujeres están corriendo peligro, donde los principales enemigos son aquéllos con los que comparten sus vidas.
Mario Urbina, habitante de la comunidad, afirmó que pide se haga justicia porque las mujeres merecen respeto. Las investigaciones continuarán en la Policía de Nindirí.
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