Corrupción
“La corrupción de la política no tiene nada que ver con la moral, o la laxitud de la moral, de diversas personalidades políticas. Su causa es meramente material”.
Emma Goldman (1869 -1940); célebre anarquista de origen lituano
LEY DE MUNICIPIOS
Es lamentable el retroceso de Nicaragua como consecuencia de las constantes violaciones de parte del gobierno orteguista, que pone y quita a su antojo a toda aquella persona que no vela por los intereses del FSLN y que trabaja por el progreso, desarrollo y el porvenir de sus comunidades.
No le bastó el masivo fraude electoral municipal del 2008, cuando se robó más de 30 alcaldías a nivel nacional, sino que ahora centraliza las alcaldías como si no existiera la Ley No. 40, Ley de Municipios, y éstas fueran parte del Poder Ejecutivo o sus ministerios.
El Arto. 2 de la Ley 40 establece que “La Autonomía es el derecho y la capacidad efectiva de las Municipalidades para regular y administrar, bajo su propia responsabilidad y en provecho de sus pobladores, los asuntos públicos que la Constitución y las leyes le señalen”.
“La Autonomía Municipal es un principio consignado en la Constitución Política de la República de Nicaragua, que no exime ni inhibe al Poder Ejecutivo ni a los demás Poderes del Estado de sus obligaciones y responsabilidades para con los municipios”.
Parece que al presidente Daniel Ortega se le ha olvidado que existe esta Ley y por medio de sus concejales quita y pone a su antojo, utilizando además al presidente del FISE, “compañero” Nelson Artola para que ejecute sus diabólicos planes.
Ezequiel Pérez
COMUNISMO VENEZOLANO
Caracas (AIPE)- La popularidad de Hugo Chávez se ha nutrido de una verborrea que proclama la necesidad de crear una economía que mejore la calidad de vida de los venezolanos y la inclusión de todos. Hoy, ambos objetivos están más lejos que nunca, lo cual está acabando con el apoyo de la ciudadanía.
Su discurso populista y revolucionario se está enfrentando a realidades inocultables. Una de ellas es que la economía venezolana está en franco deterioro. Las cifras oficiales del Banco Central indican que la economía nacional lleva cuatro trimestres en recesión. Ante esto, el gobernante sólo atina a contraatacar a la “burguesía” y aseverar que “la economía que está cayendo en Venezuela es la capitalista”. Así pretende lavarse las manos y evadir su responsabilidad en la caída de 5,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en el primer trimestre de este año.
La grave crisis de la economía venezolana fue también reflejada por CMA Sovereign Risk Monitor, institución especializada en información crediticia que incluye a Venezuela entre los cinco países del mundo que tienen más de 50 por ciento de probabilidad de ir a la quiebra.
Sin embargo, Chávez se mantiene impertérrito en su marcha hacia el comunismo, expropiando y cerrando empresas por doquier, sin importarle que así destruye puestos de trabajo y medios de producción. Ya son más de 4,000 las empresas que han cerrado durante sus 11 años en el poder.
Chávez tampoco puede ocultar que muchos de sus seguidores se están alejando de su proyecto gubernamental y que su violento discurso es ampliamente rechazado por la población.
La encuestadora Alfredo Keller y Asociados informó que ocho de cada 10 venezolanos encuestados rechaza la expropiación de empresas. Y según estudios recientes de Hinterlaces, empresa de medición de opinión, el discurso radical de Chávez se desconecta cada vez más de las aspiraciones de los venezolanos más pobres.
El colapso del proyecto nacional que trata de imponer Chávez ha hecho que la población proteste cada vez más, reclamando sus legítimos derechos a mejores condiciones de trabajo, mejoras salariales, cumplimiento de reivindicaciones sociales, reparación de las vías de comunicación, mejores servicios públicos y, especialmente, sobre los crecientes problemas relacionados con la salud.
Ante un claro rechazo de la población, la respuesta del régimen es la política del garrotazo y prisión “preventiva”. Para muestra basta mencionar el trato brutal que recibió en Caracas el personal de la Maternidad Concepción Palacios, cuando exigían a la dirección del hospital que les pagaran sus salarios atrasados, al igual que mayor respeto a sus labores.
Como respuesta a ese legítimo reclamo, una enfermera y dos camareras fueron encarceladas en la sede de Policaracas, no sin antes haber recibido una buena dosis de garrotazos “bolivarianos”, muy “revolucionarios”.
Robert Bottome y Norka Parra
Director y analista, respectivamente, de VenEconomía.
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ALEMÁN SOBRE MARADIAGA
Leí la entrevista que LA PRENSA le hizo al licenciado Félix Maradiaga, en su edición dominical el pasado 30 de mayo de los corrientes bajo el título “El Frente Sandinista juega a minimax”, en la que el entrevistado hace varias referencias a mi persona. Comparto con él algunos puntos de vista, los cuales, en base a la libertad de expresión espero sean publicados en el mismo espacio donde apareció la publicación de él.
Sobre mi controversial participación política que “según” la opinión pública opaca mi candidatura presidencial, y a la cual debería declinar “galantemente” para favorecer la unidad de las fuerzas democráticas, debo decirle a Maradiaga que ésa es una decisión absoluta y autónoma del pueblo soberano, el que decida tanto en unas primarias interpartidarias o en unas elecciones presidenciales, mediante el voto popular, si está dispuesto o no a darme una segunda oportunidad para generar mayores obras de progreso social en beneficio de todos los nicaragüenses.
La política es una disciplina seria, reflexiva y de mucha destreza mental y no únicamente de galanteos escénicos como dice Maradiaga en sus declaraciones. Si bien es cierto que durante mi gobierno llegué a acuerdos con el FSLN, el principal partido de oposición en ese momento, fue para lograr estabilidad y paz para adelantar mi agenda socioeconómica. Gracias a esos acuerdos pudimos brindarles a los nicaragüenses el más alto crecimiento económico en el periodo post 1990, a pesar de calamidades como el huracán Mitch.
Obviamente el pueblo nicaragüense quedó satisfecho con los logros de mi administración, ya que le dieron un mandato más al PLC y al candidato que llegó en las elecciones del 2001. Como politólogo que es Maradiaga, comprenderá que no haber quedado satisfecho nuestro pueblo nos hubieran castigado.
Los puntos de vista de Maradiaga, coincidentes todos con los de ciertos grupos de la Sociedad Civil —algunos actualmente también en agenda partidaria como dice en la entrevista—, pueden dar la impresión de que se está corriendo el riesgo de perder poder político en instituciones como la Suprema Corte por parte del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), debilitando el espacio de las instituciones partidarias democráticas y haciéndole el juego, inconscientemente al orteguismo. Desconozco como podrá la Sociedad Civil, la clase política independiente del PLC y el pueblo en general, orquestar y participar en esta batalla electoral que se avecina, con actitudes excluyentistas y sin la participación total de individuos e instituciones con liderazgo propio y tendido electoral a nivel nacional.
Deseándole a Maradiaga que continúe cosechando éxitos profesionales, siempre me es grato saber de él, que ha demostrado tener una trayectoria académica y laboral sólida tanto desde aquellos años en que militó en el PLC como dirigente juvenil, luego con su acertado paso por el ministerio de Defensa durante mi Gobierno, así como en la actualidad desde sus cátedras universitarias.
Finalmente invito a Maradiaga cuando quiera, a visitarme en mis oficinas en Managua y a conversar más a profundidad sobre los temas abordados, pues son del interés de toda la nación.
Arnoldo Alemán
SUPERVISIÓN A COMIDERÍAS
En la ciudad de Matagalpa, como en otros sitios del país, actualmente existen muchas ventas de comida o comiderías que no cuentan con ningún tipo de supervisión del Ministerio de Salud (MINSA), para que éstas trabajen responsablemente, lo cual hace que las mismas se conviertan en lugares propicios como focos de infección para cualquier epidemia o enfermedad que se provoque por falta de condiciones higiénico sanitarias en estos negocios; los que hoy mal venden sus productos a merced de los intereses mezquinos de sus insalubres propietarios; quienes no se interesan en querer mejorar en lo más mínimo posible la calidad de sus productos para un excelente consumo humano de los mismos.
Cuando hablamos de ventas de comida o comiderias nos referimos desde restaurantes, fritangas, carnicerías, panificadoras, etc.; las que tienen que ser visitadas periódicamente por las autoridades competentes, para así evitar problemas mayores como los antes mencionados en contra de la salud de nuestro pueblo; el que muy bien se merece todo lo que es muy bueno y mucho mejor de este mundo.
Salvador Pérez González
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