Miami/EFE
El Gobierno estadounidense estableció en Miami (Florida) un centro de operaciones para la vigilancia y prevención de la mancha de petróleo que se extiende por el Golfo de México, informaron hoy las autoridades.
El nuevo comando unificado, formado por unos 40 funcionarios de organismos federales y estatales y supervisado por el capitán de la Guardia Costera estadounidense Drew Pearson, estará operativo en los próximos días y abarcará desde los cayos de Florida, en el extremo sur del estado, hasta Jacksonville, en la costa noreste.
Fuera de su control quedará el litoral de los condados situados en la zona de Panhandle, en la costa noroeste de Florida, a cuyas costas llegan regularmente desde hace días pegotes de alquitrán procedentes del crudo que fluye desde un pozo submarino donde se produjo un accidente en abril pasado.
Ese área, que puede experimentar la llegada de crudo en las próximas 72 horas, según la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU, está bajo la supervisión de la base de operaciones de Mobile, en Alabama.
Hasta el momento todas las playas de Florida permanecen abiertas al público, aunque en algunas se previene a los bañistas de la cercanía de la «marea negra».
Una cadena de 82 kilómetros de barreras sintéticas flotantes se encuentra desplegada a lo largo de las zonas de Panhandle más expuestas a la mancha negra.
Además, hay varias embarcaciones provistas de artilugios para recoger materia en suspensión depositada en el mar.
Según un estudio de la Universidad Central de Florida (UCF), el vertido de petróleo que ha contaminado ya una buena parte de las aguas del Golfo puede costar a Florida unos 10.000 millones de dólares y la pérdida de 195.000 empleos, si finalmente la marea negra baña las costas del estado.
Antes de producirse el escape de crudo de un pozo submarino en el Golfo operado por British Petroleum, la industria del turismo y el ocio generaba en los condados de la costa oeste de Florida unos 269.000 puestos de trabajo y unos ingresos de unos 12.000 millones de dólares al año.