Tiranía y justicia
“No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia”.
Montesquieu (1689-1755), escritor y político francés
JUSTICIA POLITIZADA
No se puede negar por cuestiones de historia que en el régimen somocista la justicia se mantuvo sometida a “intereses políticos”. Incluso, los jueces y magistrados, para llegar a un Juzgado Civil y Penal, o a un Tribunal de Apelaciones, tenían que contar con el “aval” del diputado o senador, o simplemente del dirigente político, es decir, en palabras concretas la Justicia misma no podía estar desconectada de condiciones partidarias.
El régimen somocista hizo de la Justicia lo que quiso hacer de ella. Ningún Juez o Magistrado podía tomarse libertades de criterio, ilustrado por los códigos para dictar los fallos o sentencias que se tenían que dar, porque si el que delinquía era un “connotado somocista” de hecho, había que absolverlo de responsabilidad penal, aunque fuera culpable por la comisión de las pruebas en su contra.
¿Cuántos casos se dieron de injusticia notoria cubriéndole las espaldas a un victimario? Fueron muchos. Instrumentalizaron la Justicia hasta donde quisieron y como una excepción que hay que reconocer, hubo administradores de ella que fueron ejemplares, con reservas de probidad ciudadana a toda prueba para hacerla correcta, limpiándola de todo lo malo, pero como la influencia del somozato siempre se interponía, esos magistrados daban fe de su honestidad, absteniéndose de votar a favor de un juicio que consideraban absurdo o mal tramitado.
Pero en esta Nicaragua irredenta, desmejorada por completo por las iniquidades que la aquejan, el actual gobierno sandinista que inapropiadamente dirige Daniel Ortega ha contagiado a la administración de justicia de los mismos vicios que le inyectó el somozato. La han vuelto domesticable, obedeciendo a insanos propósitos, pues todos los tribunales ordinarios se dejan llevar por sucias maniobras que ponen al descubierto la abismal corrupción a la que se halla abocada.
La justicia no tiene por qué estar supeditada a condiciones politiqueras, ni el gobierno sandinista que maneja Ortega puede volverse en su “amo y señor” de todo lo que se quiera disponer incriminándola abiertamente. La justicia en Nicaragua por la forma de administrarla es como la mujer de vida alegre que acostumbra vender sus encantos por unas cuantas monedas, pues a nuestro entender no pueden haber “inocentes” que ignoren esta olímpica realidad. somocistas y sandinistas han hecho de la justicia una mercadería donde los productos se suelen comprar en los establecimientos de la conveniencia donde sus vendedores se hallan a la vuelta de una esquina.
¿Acaso es de justicia eximir de responsabilidad penal a alguien que ha cometido un delito? El que delinque tiene que ser castigado, como una normativa moral escrita y consignada por los grandes tratadistas del Derecho, pero sólo en Nicaragua se ven y se dan cosas inexplicables y a la justicia la vuelven ajena al percance de su drama por los agravantes que la rodean y que hoy en esta “aurora” de empañados amaneceres se muestra más prostituida que nunca, pero de una cosa hay que estar claro: la administración de justicia en esta incorregible República no es un “patrimonio” del gobierno sandinista para que Ortega y su élite indeseable quieran “dirigirla” a su modo y sobre el tema que me ocupo, finalmente digo: “Justicia Justicia, cuantos abusos se cometen en tu nombre”.
Hugo Ramón García
DE BROMA EN BROMA
Con tono de broma, el asesor económico presidencial, señor Bayardo Arce Castaño, declaró a los medios de comunicación, después de una reunión con representantes de la empresa privada, la posibilidad de un golpe de Estado a la institucionalidad. A eso se refirió al mencionar la posibilidad de disolver el Poder Legislativo y sustituirlo por una nueva versión de Consejo de Estado, el cual, según el declarante contaría con la representatividad de todos los sectores de nuestra sociedad. Pero para ello el Presidente de la República, Daniel Ortega, requería el respaldo de los empresarios.
Por tanto, no es descabellado pensar que estas reuniones tengan como objetivo central sumar a las posiciones políticas del danielismo a los representantes del poder económico de nuestro país, haciéndoles tentadoras ofertas, las que probablemente no son nada despreciables.
Además debemos tener en cuenta que el Ejército y la Policía Nacional de hecho respaldan a Daniel y al danielismo y al obtener el beneplácito del empresariado se estaría cerrando el círculo para concretar sus aspiraciones continuistas y dictatoriales.
No obstante, seguro estoy que un alto porcentaje de empresarios no se prestarán al juego y con una actitud patriótica cerrarán filas en la lucha por la democracia, el estado de derecho y la institucionalidad y por el respaldo de instituciones y organismos internacionales y de todos aquellos pueblos y países hermanos contra las pretensiones de Ortega y su camarilla.
Oscar Rojas Doña
MATAGALPA SIN ALCALDE
Cuando el doctor Nelson Artola fue electo Alcalde de Matagalpa comenzó a trabajar bien, pero le salió la oferta de la presidencia del FISE. Aceptó de inmediato y le ha ido muy bien, pues ahora vive en una mansión en las partes altas de la ciudad y tiene propiedades de más altura.
Cuando el actual alcalde de Matagalpa, ingeniero Sadrach Zeledón Rocha andaba en campaña para este cargo, todos sabíamos que haría lo mismo que Artola, porque comenzaron a mandar autoparlantes a todos los barrios anunciando que éste sí sería un alcalde para todo el período, un alcalde de tiempo completo, etc.
Pero a finales de mayo en la sección del Concejo, Sadrach le asignó casi todas sus funciones a la vicealcaldesa doctora María Agustina Montenegro y —aunque no les guste a la gente del partido orteguista porque los dejará como idiotas y mentirosos—, el alcalde va para Managua a ocupar un importante cargo y por supuesto con mejor salario y no tendrá que estar resolviendo tantos problemas menores y algunos casos de corrupción. El grave problema es que la vicealcaldesa dijo públicamente que ella dejaba esa Alcaldía si miraba un caso de corrupción.
Todo el desprecio que tiene el Poder Ejecutivo para nuestro municipio nos hace recordar al alcalde Julio Cisne Páez; a quien Somoza le ofreció nombrarlo Ministro de Agricultura y él no aceptó por su compromiso pendiente con los matagalpinos.
Leopoldo Villalta López
AULAS, TIRANTES Y CRUCIFIJOS
En un colegio español, tres chicas han sido “devueltas a casa” por vestir indumentarias demasiado ligeras, circunstancia que se repite cada año con la llegada del buen tiempo. Cuando las normas de una escuela, que considera no apropiado ese modo de presentarse en las aulas, son rebatidas por padres y alumnos al tiempo que se retiran de las mismas los crucifijos, se demuestra la conexión de ambos talantes.
Una pasarela de muslos, escotes, espaldas, barrigas y pechos, no dejan de desprestigiar el ámbito sensato en el que uno adquiere conocimientos y madura, se forma y aprende a acatar las normas de los superiores. Además no deja de ser molesto recibir intimidades no solicitadas, dentro y fuera de las aulas. Quizá por eso se retiran los crucifijos, reproche de unas actitudes que desintegran el misterio de lo femenino, hoy más necesario que nunca, cuando las leyes de igualdad quieren que las mujeres sean valoradas por lo que son y hacen, y no por la anatomía que dejan al descubierto sin que nadie se lo pida, a pesar de que no favorezcan el núcleo privilegiado de la feminidad: ser madres.
Eva N. Ferraz
Barcelona-España
ACLARACIÓN DE ULTRANIC
En la edición publicada ayer martes 08 de junio del año en curso, en la página de sucesos se resalta el estado de alerta a los guardas de seguridad por el asesinato del guarda Justo Pastor Benavides, quien prestaba sus servicios de custodia de la Empresa Enacal, y de otro guarda de seguridad que presta servicios de custodia a la misma empresa Enacal.
Quiero manifestarle que en la información mencionan que los guardas de seguridad pertenecen a la Empresa Ultranic, cuestión que no es correcto. Por lo cual solicitamos hagan la corrección y se escriba que los guardas de seguridad asaltados pertenecían a la Empresa Enacal y no a la Empresa Ultranic.
Gerencia de Vigilancia, Ultranic
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A