TEGUCIGALPA/AFP
El titular de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Honduras, Jorge Avilés, advirtió este viernes que renunciaría al cargo antes que ceder a presiones del presidente Porfirio Lobo, quien le criticó por despedir a dos jueces que apoyaron al depuesto mandatario Manuel Zelaya.
“Yo renunciaría si tuviera que dejar de aplicar la ley, mientras lo pueda hacer la voy a seguir aplicando”, manifestó el magistrado en una entrevista a la estación local HRN, en franco desafío al presidente Porfirio Lobo.
Lobo reaccionó molesto con los magistrados de la máxima autoridad judicial de Honduras, que ratificaron el lunes la destitución de dos jueces de una Corte de Apelaciones por sus críticas al golpe de Estado de junio del pasado año.
Con una votación de 10 a 5, los magistrados de la CSJ ratificaron la destitución del juez Guillermo López y de su esposa y también magistrada Tirza Flores, ambos de la ciudad de San Pedro Sula.
La pareja fue separada de una Corte de Apelaciones por ejercer acciones en favor de Manuel Zelaya, luego de su derrocamiento el 28 de junio de 2009. El presidente hondureño lamentó que, con esta decisión, el Poder Judicial “no está contribuyendo en nada” a “unir y reconciliar a la familia hondureña”.
Avilés y otros magistrados de la CSJ están señalados como unos de los artífices del golpe y la comunidad internacional estaría exigiendo el retiro de ellos y otros protagonistas como el fiscal Luis Rubí.
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