La “maratónica” lucha que asumió el Ministerio de Educación (Mined) con el afán de universalizar la educación primaria, tal y como lo establece uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), podría poner en riesgo el tema de la calidad de la educación.
La profesora Elba Rivera, miembro del Woman G8, un comité integrado por ocho mujeres a nivel mundial para abordar temas de educación y otros, ante las naciones más industrializadas que integran el G8, señaló que el Mined les notificó la aplicación de la “primaria de dos años”.
Es decir que las personas deberán aprender en dos años lo que normalmente se aprende en los seis grados de la educación primaria.
Con esto, todas las personas que ya fueron alfabetizadas durante la Administración del ahora ex ministro Miguel De Castilla podrían alcanzar el sexto grado de primaria, bajo niveles de calidad cuestionables, según Rivera.
“La estrategia que llevábamos antes tenía una intención más directa de garantizar la calidad de la educación, esta estrategia está manejando otro tipo de intención que no está muy clara, pero creemos que para ésta lo primero no es la calidad”, sostuvo Rivera.
La nueva estrategia de Educación que fue presentada por la nueva titular del Mined, Miriam Raudez, ha sido cuestionada por diversos organismos que han señalado que no es conveniente “politizar” el sistema público de Educación.
“Pensábamos que teníamos que trabajar en mejorar la calidad de la educación para entrar en el mundo de la globalización, pero con esta nueva estrategia hay menos esfuerzos sobre la calidad y menos compromiso de elevar la profesionalización de los maestros, hablan de un aumento de trabajo pero no de salario”, enfatizó Rivera.
La nueva estrategia educativa del Gobierno, que “saltó” a la palestra luego de que el defenestrado ministro De Castilla pasara trabajando más de tres años en la anterior, está enfocada en alcanzar los ODM de una forma “maratónica”, según Rivera.
PRINCIPIOS DEL GOBIERNO EN LAS AULAS
Para el 2015 el Gobierno de Nicaragua tiene el compromiso de universalizar la educación primaria, tal y como lo establece el segundo ODM.
Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), ha estimado que será muy difícil que el país logre la citada meta.
“El problema es que la estrategia va más allá de que comparta los valores que tiene el Gobierno revolucionario, quieren llevar a las aulas los principios del Gobierno como la paz, la solidaridad y los ideales socialistas”, señaló Rivera.
De aplicarse la estrategia, Rivera recalcó que se estaría obligando a los nicaragüenses, principalmente de las zonas rurales, obtener un nivel “mediocre”.
UN PLAN QUE SE QUEDA ESTANCADO
“No se puede obligar a la gente a quedarse donde está (…) con esto nunca se va a avanzar y el profesionalismo quedará estancado. Hay que trabajar en mejorar todos los problemas que tiene la educación de Nicaragua y luego tratar de alcanzar las metas”, sostuvo Rivera.
Los problemas más sentidos por los docentes radican en la falta de inversión en infraestructura y la falta de salarios dignos para el magisterio.
“Para eso se tienen que enfocar recursos humanos y económicos para tener un magisterio bien remunerado y unos estudiantes que reciban clases en condiciones no tan caóticas como las actuales, pero en la estrategia no se priorizan estos temas”, añadió Rivera.
COMO EL CANGREJO EN LA INVERSIÓN EN EDUCACIÓN
Actualmente el gobierno del presidente Daniel Ortega destina 5,241 millones de córdobas en el Ministerio de Educación (Mined) para el año 2010, es decir invierte tan sólo 3.6 por ciento del PIB.
El economista Adolfo Acevedo ha indicado que Nicaragua no podría cumplir la meta de universalizar la educación primaria, ni siquiera invirtiendo cada año el siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), es decir cerca de 10 mil millones de córdobas.
Pero lo más grave es que el presupuesto de Educación va para atrás, ya que el año pasado éste era un 3.9 por ciento del PIB.
En Nicaragua sólo 40 de cada cien estudiantes que ingresan al sistema educativo logran cursar los seis grados de primaria completos, según datos del Mined.
Sin embargo, esa cifra es más baja de lo que parece, ya que los que entran a primaria no son el ciento por ciento de los que están en edad de entrar, sino el 86 por ciento, o sea que de entrada el 14 por ciento nunca tuvo oportunidad de entrar y de los que tienen esta oportunidad sólo el 40 por ciento llega a sexto grado.
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