Por Ludwin Loáisiga López
El ex Presidente Enrique Bolaños notificó ayer mismo a la Asamblea Nacional que no asumirá su escaño como diputado constitucional, por “asuntos personales”, dejando las puertas abiertas a Alfredo Gómez Urcuyo, para que se haga cargo del escaño, como suplente.
La segunda secretaria de la junta directiva, la sandinista Alba Palacios, confirmó esta mañana en el programa Primer Plano, del Canal 100% Noticias, que Bolaños no asumirá el cargo en lo que resta del actual período legislativo, que concluye en enero de 2012.
La semana pasada, Gómez Urcuyo fue reconocido como diputado suplente de Bolaños por parte de dos magistrados judiciales sandinistas de la Sala Constitucional y luego el Consejo Supremo Electoral (CSE) lo juramentó, pese al rechazo de bancadas opositoras en la Asamblea Nacional.
Los opositores desconocen como suplente a Gómez Urcuyo, porque no fue electo Vicepresidente, sino que sucedió en el cargo a José Rizo, cuando éste renunció a la Vicepresidencia en 2005, para participar como candidato presidencial en 2006.
La Constitución de Nicaragua dice que los Presidentes y Vicepresidentes electos pasarán a ocupar el cargo de diputado constitucional y diputado constitucional suplente, respectivamente, en el período siguiente, pero Gómez nunca fue electo y a Rizo no se le reconoció como suplente de Bolaños.
Al igual que Gómez Urcuyo, las autoridades electorales devolvieron la diputación al conservador Alejandro Bolaños Davis, también la semana pasada.
Ambos políticos han dicho que participarán en las sesiones ordinarias, lo cual asegurará al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) el quórum en el parlamento, tras varios meses de crisis porque los opositores se han negado a sesionar en reclamo a una serie de abusos cometidos por el Presidente Daniel Ortega y la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en contra de las atribuciones de la Asamblea Nacional.
El Presidente Daniel Ortega ha legislado por decreto y ha nombrado a funcionarios sin someterse a la ratificación de los diputados, tal y como lo exige la Constitución.
Además, los magistrados judiciales sandinistas de la CSJ y algunos ex magistrados han reformado de hecho la Constitución, declarando inaplicable el artículo que prohíbe la reelección presidencial sucesiva, para beneficiar a Ortega.
Ahora, el FSLN -que controla el mínimo de 47 votos para sesionar- busca los 56 votos, para elegir a 25 funcionarios de Estado y reformar la Constitución, para lograr por la vía legal la reelección presidencial continua e indefinida.
Los opositores rechazan la reelección de los magistrados electorales, por el fraude en 2008, pero el Presidente Ortega quiere mantener en su cargo al actual presidente del Poder Electoral, Roberto Rivas.