ACAN-EFE
Alberto Pizango, líder indígena peruano que se halla asilado en Nicaragua desde junio pasado, dijo hoy que «hará un sacrificio» para regresar mañana, miércoles, a su país, informó una radioemisora afín al Gobierno.
«A pesar de que Pizango (es un perseguido de la justicia peruana) hará el sacrificio de retornar a Perú a partir de mañana (miércoles)», informó la emisora.
Al mismo tiempo, Pizango expresó su agradecimiento al Gobierno del presidente Daniel Ortega por otorgarle asilo en este país, a casi un año de los enfrentamientos ocurridos en Bagua, Perú, en los que murieron 24 policías y nueve civiles.
Pizango se encuentra asilado en Nicaragua desde junio del año pasado, luego de haber sido acusado por las autoridades peruanas por los delitos de sedición, rebeldía y ataque a las fuerzas armadas.
También es acusado de instigar enfrentamientos ocurridos el año pasado en Perú que dejaron el saldo fatal de 33 muertos, según cifras de las autoridades peruanas.
En enero pasado, el embajador de Nicaragua en Perú, Tomás Borge, declaró a un diario de Managua que Pizango «debería de ser expulsado de Nicaragua, pero no lo hacemos por respeto a sus compañeros indígenas».
Borge, el único de los fundadores del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que sobrevive, ofreció estas declaración tras señalar que el dirigente indígena «está abusando de la hospitalidad y de la generosidad del gobierno sandinista».
El diplomático reaccionaba así ante las frecuentes declaraciones públicas de Pizango a pesar de estar asilado en Nicaragua.
Pese a todo, Borge matizó en esa ocasión que Pizango podía estar en Nicaragua el tiempo que considere necesario, y que no sería expulsado de Managua porque cuenta con la solidaridad del presidente Ortega y porque hacerlo sería darle la espalda a la lucha de los indígenas peruanos.