La desgracia llegó a la vida de Esperanza Oporta Picado, madre de Ariel Enrique Vanegas Oporta, de 15 años, quien falleció al caer en un pozo seco de al menos 12 metros de profundidad.
Los hechos ocurrieron en la comunidad Los Zambranos, de Tipitapa, la cual colinda con el departamento de Masaya.
La tragedia tuvo lugar a las 8:00 de la mañana de ayer, cuando el adolescente llegó a la casa de Maximiliano Flores para jugar en el amplio terreno, junto a otros compañeritos, sin imaginar que la muerte lo estaría esperando.
Según relató el dueño del pozo, Maximiliano Flores, el ahora occiso tropezó con una piedra y sin control llegó a caer en el pozo, lo que provocó que se desnucara al caer al fondo, donde aún se apreciaban ayer manchas de sangre.
El Instituto de Medicina Legal (IML) llegaría al lugar, pero la familia pidió que no se llevaran el cuerpo porque estaban conscientes de que el menor fue víctima de un accidente donde no había más involucrados que él mismo.
“Esperanza vino a visitarme, porque nosotros somos amigos desde hace varios años, pero nunca imaginamos que el niño se descuidaría”, manifestó el propietario del pozo.
Mientras tanto, Oporta lamentó la muerte de su pequeño. “Somos muy pobres y con esfuerzos mi hijo estaba estudiando, lo quiero mucho porque era mi cumiche”, manifestó la madre.
MUCHO APRECIO
El ahora fallecido era muy querido por los habitantes de Los Zambranos porque fue un niño disciplinado y trabajador.
Ariel cursaba el primer año de secundaria en el colegio Rubén Darío número 2 en la comunidad de San Luis, ubicada a varios kilómetros de su casa.
La humilde familia pidió a las personas generosas que puedan ayudarles económicamente para su sepelio que envíen su granito de arena hasta las oficinas de Información y Análisis de la Policía del Distrito Ocho de Tipitapa.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B