Rhina Cardenal DeBayle

Rompiendo el silencio

¡Qué difícil es denunciar públicamente el delito de violencia intrafamiliar! ¡Qué difícil! Pero bueno… Lo hice…. ¡Rompí el silencio! Mi calvario secreto y privado llegó a la esfera pública dentro del contexto de un proceso judicial penal que quise evitar a toda costa y que, tal vez, es el comienzo un nuevo calvario.

¡No quería hacerlo por temor! Primero temía el cómo me afectaría el proceso y el escándalo a mí y a mi familia, y también, por qué no decirlo… ¡por protegerlo a él y a sus hijos!

¡Tampoco estoy denunciando a un asaltante desconocido que me dio un machetazo en la calle y me mutiló un brazo! Estoy acusando a un ser a quien amaba profundamente, que era el centro de mi vida, en quien confiaba ciegamente y de quien dependía hasta de mis más básicas necesidades.

¡Ese ser no me rompió de un solo golpe! ¡No! Él fue, en el santuario de nuestro hogar, sistemática y prolongadamente mutilando mi psiquis y mi alma, cual escultor rompiendo la piedra con su cincel… esculpiéndome a su antojo. ¡Hoy un golpecito, mañana tal vez ninguno, pasado… diez de un solo!

Temía el juicio, y hasta la burla, de una sociedad que estoy consciente, en su mayoría, cree que sólo los golpes físicos constituyen violencia, aun cuando la ciencia determinó por medio de la medicina forense, la realidad de la existencia de las lesiones graves causadas por la violencia psicológica y emocional a que he sido sometida. Una sociedad que además sigue creyendo que estos delitos se deben mantener en la sombra, en el silencio… pues “la ropa sucia se lava en casa”.

Temía ser agredida adicionalmente cuando, en su afán por defender lo indefendible, recurra a bajos e infames ataques a mi carácter y a mi honra. Temía poner mi vida privada bajo el escrutinio público y ser destrozada por lenguas viperinas que no escatiman en hacer leña del árbol caído.

Temía enfrentarlo sola porque, aunque el sistema nicaragüense está dotado de algunas herramientas e instituciones para apoyar a las víctimas y hacer responsables a los agresores, aún estamos en pañales en estos temas y nuestro sistema judicial deja mucho que desear.

¡Qué difícil ha sido! ¡Me sentía tan débil e indefensa!

Sin embargo, después de haber sido prácticamente empujada por sus acciones a la denuncia, buscando protección, hoy que he roto el silencio me siento fortalecida y segura.

Esta fortaleza, primero que nada, proviene de mi fe absoluta en mi Dios y mi decisión de someterme a su voluntad y aceptar la realidad. Y en términos terrenales, gracias al valiosísimo apoyo de ángeles encarnados en amistades, familia y en personas de organismos e instituciones como el Cenidh, con su Presidenta doña Vilma Núñez de Escorcia y su equipo, las amigas de los movimientos de mujeres como el MAM, Ixchen y la Red, entre otros, así como la Unidad de Género del Ministerio Público y la Comisaría de la Mujer y la Niñez del Distrito III de la Policía Nacional.

Estoy segura que todos estos temores, y muchos más, no son exclusivos en mí, sino que son los mismos que mantienen silenciadas y sometidas a todas las víctimas de violencia intrafamiliar, en cualquiera de sus formas.

Pero debemos saber que no estamos solas, que aunque falta mucho por hacer, hay leyes, organizaciones e instituciones a las que podemos recurrir y que hay personas deseosas de ayudar a eliminar esta lamentable realidad que se vive en tantos hogares.

Siempre he creído que para que se acabe la violencia y comience la sanación de sus víctimas, el silencio debe ser roto. En el pasado yo misma he exhortado y he animado a otras mujeres a que se atrevan a romperlo, aunque cuando me tocó a mí, no quería ni me atrevía a hacerlo… Pero ya lo hice: ¡Ya rompí el silencio! Ojalá y mi testimonio sirva para dar fortaleza a quien la necesite para romper las cadenas de la violencia.

¡Que brille la justicia, que Dios sea mi juez y Él y sus ángeles sean mis invencibles defensores!

Opinión

COMENTARIOS

  1. Admiradora
    Hace 16 años

    la felicito por esa valentia, todas decimos a nuestras amistades hace esto o lo otro , pero cuando nos llega el turno debe de ser bien dificil. Como Usted dice ojala que brille la justicia, ya que en este pais hay tan poca de ella. Y las torturas sicologicas son las peores para el siquico de una mujer. Suerte y Bendiciones

  2. flordeazalea jimenez
    Hace 16 años

    felicidades, mujeres como usted son las que necesitamos que rompan el silencio, el temor y la impotencia , este es un acto de valentia y nadie tiene derecho ni a juzgar ni a señalar, porque como dijo jesus en la tierra, el que este libre de pecado que tire la primera piedra

  3. Mario Flores
    Hace 16 años

    Dios te bendiga Rhina, sos una mujer fuerte, me gusta por que sos una mujer de frente en alto, Viva la mujer nicaraguense, repreesntada en Rhina, esa es Rhina! Todo te va a salir bien, estamos orando por vos y tu familia, tus hijos. Siempre te he admirado! Segui adelante, el bien esta con vos.

  4. Hace 16 años

    Rhina te felicito por tu enunciado de denuncia hoy en La Prensa, estoy segura que inspiraras a otras muchas mujeres a dar ese paso de denunciar abusos sicológicos y físicos, siendo el primero uno de los grandes tabús que fustigan nuestras sociedades, lo mismo que reconocer que el abuso físico entre parejas no es Amor, si no codependencia y esta conduce a familias disfuncionales que inciden en la perturbación social que nos acecha como sociedades. Tanto auguri y adelante somos much@ quienes

  5. Karen Rappaccioli-Tunnermann
    Hace 16 años

    Rhina te felicito por tu enunciado de denuncia hoy en La Prensa, estoy segura que inspiraras a otras muchas mujeres a dar ese paso de denunciar abusos sicológicos y físicos, siendo el primero uno de los grandes tabús que fustigan nuestras sociedades, lo mismo que reconocer que el abuso físico entre parejas no es Amor, si no codependencia y esta conduce a familias disfuncionales que inciden en la perturbación social que nos acecha como sociedades. Tanto auguri y adelante somos much@ quienes

  6. Robertino
    Hace 16 años

    Rina siempre has demostrado ser mujer de agallas con ese temple de acero qu te craacteriza , te felicito y adelante con tu denuncia, que todavia hay machistas diabolicos pero tu tienes a Cristo.

  7. Valeria Machado
    Hace 16 años

    La felicito enormemente y tenga fe que todo saldra bien, le agradezco su escrito mediante el mismo estoy totalmente identificada. Solo las que hemos vivido lo mismo sabemos lo duro que es, a veces hasta la misma familia sirve de juez y verdugo por la misma impotencia e ignorancia ante tal situacion. Cuesta quitarse la venda y romper el silencio pero una vez hecho esto poco a poco se va saboreando la paz… Felicidades nuevamente, usted es digna de admirar.

  8. Fernando
    Hace 16 años

    Me siento sumamente conmovido por las agresiones de que fue objeto la sra. Cardenal, confio en su fortaleza de caracter y su inquebrantable fe en Dios, ojala la justicia prevalezca en el caso de Rhina y que las influencias politicas del senor Riestra queden a un lado ante su cobarde comportamiento con su esposa, quien sin ningun rubor lo dice a los cuatro vientos, callo por amor, tal vez un amor que no merece ni merecera jamas un individuo dedicado a los vicios protegido de corruptos.

  9. Chepeleon Arguello U
    Hace 16 años

    Lamentable, y bien por Usted. El primer paso es el dificil, siga adelante.
    Abrazos

  10. Rosario Montenegro
    Hace 16 años

    Felicidades Rhina! Es digno de admiración cuando una mujer tiene el coraje para denunciar la violencia intrafamiliar que vive o vivió, sobre todo porque hemos sido educadas por una sociedad que pretende que este tipo de delitos quede restringido a las cuatro paredes del «hogar». Esto es valentía, el cobarde es el que ultraja a una mujer. ¿Cuántos casos se hacen públicos, cuándo ya no hay nada que hacer?

  11. Julio
    Hace 16 años

    Por favor le pido a la mujer Nicaraguense, que siga este valeroso ejemplo, lo cual representa una luz en el camino, por todas las desdichas y atropellos que sufren dentro de su hogar, de la relacion de parejas, que no se dejen ultrajar por nadie, que se valoren como tal y no olvides que existen organismos deseosos de ayudarte. Nadie tiene que soportar los abusos sicologicos ni mucho menos fisicos, ni de padre ni de madre ni muchos menos de tu pareja, novio o amante. Si tienes amor hacia ti mismo

  12. Julio
    Hace 16 años

    Hay que terminar de una buena vez con el machismo en nuestro pais, con los varones que piensan tener una esclava sexual, una sirvienta en la esposa. Creo no equivocarme pero es uno de los grandes males que afecta a nuestra sociedad, y tenemos que apoyar todos los mecanismos necesarios para darle un alto a este mal. Hay que hacerles cambiar la mentalidad a todos los Don Juanes; que aprendan a valorar a la mujer que tienen como esposa y madre de sus hijos, tanto que sufren por nosotros.

  13. Rhina Cardenal DeBayle
    Hace 16 años

    Gracias a tod@s por sus comentarios y respaldo publico. Me fortalecen y me hacen sentir comprendida y acompanada! Que Dios les llene de bendiciones y nos ayude a tod@s a reconocer este delito y las secuelas de esta violencia que no deberia de existir, para poder frenarla.

  14. reyneri
    Hace 16 años

    rina muy bien hecho esos abusos no deben continuar debemos unirnos todas las mujeres y demandar a la asamble nacional la penalizacion de la violencia conyugal. Violencia que no tiene ni clase socil, ni credo politico, ni religion, ni raza esta se sufre en todos lados.Cuidate que dios te de fortaleza un abrazo a vos y tus hijos

  15. Patsy Rivas
    Hace 16 años

    Querida Rhinna:

    Enhorabuena que rompieras el silencio.
    E Nicaragua existen muchisimas victimas , que al igual que tu ,por temor social no lo hacen, Bendito Dios que te guio y lograstes dar el paso de tu liberacion.
    No te amedrentes ante las criticas ,por que las habran, piensa que tienes un ejercito de personas que te admiramos ,que no estas sola , que te poyamos .
    El Señor te sostiene , te da fuerzas , Animo amiga !.
    La Lucha sigue y con ella reinvidicaras a millares de victimas.

  16. CABlessing
    Hace 16 años

    Es bien poco hombre aquel que atreve a agredir – fisica o emocionalmente – a una mujer !!

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