Víctimas invisibles. Migrantes en movimiento en México es el título del último informe a través del cual Amnistía Internacional documenta los alarmantes niveles de abusos que sufren decenas de miles de migrantes ilegales, en su mayoría centroamericanos que cada año intentan llegar a los Estados Unidos cruzando México.
- Amnistía Internacional revela en su informe que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reportó que casi 10,000 migrantes fueron secuestrados en un periodo de seis meses, y casi la mitad de las víctimas entrevistadas dijeron que funcionarios públicos estaban involucrados en su secuestro.
Ese organismo de derechos humanos demanda acciones inmediatas de parte del Gobierno de México. Menciona entre otras cosas reformas legislativas para garantizar el acceso a la justicia para los migrantes; y el establecimiento de un grupo especial federal para coordinar e implementar las medidas; compilación y publicación de datos sobre los abusos contra personas migrantes y las medidas adoptadas.
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Según el informe, nueve de cada 10 migrantes ilegales que transitan por territorio mexicano con el propósito de alcanzar frontera estadounidense son centroamericanos, en su mayoría procedentes de El Salvador, Guatemala, Honduras o Nicaragua.
El informe destaca la total impunidad con que se cometen los delitos, de los cuales los migrantes de la región son víctimas, entre los que destacan la extorsión, la violación y el asalto. En el documento hay testimonios ofrecidos a organismos de derechos humanos mexicanos por nicaragüenses y destaca el de un joven que viajaba con otros cinco nacionales, quienes en el estado de Chiapas fueron detenidos durante tres días por oficiales de la Policía y cuando una de las nicas se negó a proporcionar los datos de sus familiares, la violaron. A los seis migrantes nicaragüenses les dieron cinco minutos para irse, mientras los policías disparaban, revela el informe de Amnistía Internacional.
Señala el documento que el muchacho permaneció en un albergue con una visa humanitaria después que denunció el caso, pero posteriormente desapareció del refugio, y no descartan que hasta pudo ser asesinado. Con su desaparición, los investigadores argumentaron que no podían dar seguimiento al hecho, por no contar con el único testigo.
“Las personas migrantes en México se enfrentan a una crisis de derechos humanos que las deja prácticamente sin acceso a la justicia, por miedo a represalias y a ser deportadas del país si denuncian los abusos”, ha afirmado Rupert Knox, investigador de Amnistía Internacional sobre México, refiere una nota de prensa de ese organismo con referencia al informe.
“La persistente inacción de las autoridades para enfrentar los abusos cometidos contra migrantes irregulares ha hecho que su viaje a través de México sea uno de los más peligrosos del mundo”, agregó.
Menciona el informe que además de la corrupción de algunas autoridades de gobierno, en todos los niveles, los migrantes enfrentan la relación existente entre autoridades con redes de pandillas, que usan extorsión, la violación y el asalto.
El 23 de enero de 2010 policías armados hicieron detener un tren de carga en el que viajaban más de 100 migrantes en el estado de Chiapas, en el sur de México. Una de ellas, con el nombre ficticio de Verónica, afirmó que la Policía Federal la obligó a bajar del tren junto a los demás migrantes y luego les robaron sus pertenencias y los amenazaron con matarlos si no continuaban su viaje a pie a lo largo de las vías. Después de caminar durante horas, el grupo fue atacado por hombres armados, que violaron a Verónica y mataron al menos a uno de los migrantes.
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