Phoenix/EFE
Decenas de madres de familia y sus hijos marcharon hoy hasta el capitolio estatal en Phoenix para protestar en contra de la próxima implementación de la ley estatal SB1070.
«Estas madres tienen miedo de ser separadas de sus hijos, queremos pedirle al Gobierno federal su intervención y que detenga esta ley estatal en Arizona», dijo a Efe Sylvia Herrera, representante de la organización Puente, con base en Phoenix.
De acuerdo con los organizadores de la protesta, alrededor de 500 mujeres, niños y miembros de la comunidad que vestían camisetas de color rojo para representar su lucha, hicieron un llamado al presidente Barack Obama para que con su firma evite que entre en vigor la nueva ley estatal el próximo 29 de julio, para que detenga las redadas y elimine el programa 287g.
La sección 287g de la ley de inmigración vigente desde 1996 permite a los gobiernos locales entrar en «acuerdos» con el federal para entrenar a alguaciles para que ejerzan funciones de inmigración con el objetivo de identificar y deportar a indocumentados.
Por su parte, la ley estatal SB1070 es la primera en Estados Unidos en criminalizar la presencia de inmigrantes indocumentados, otorga funciones de agentes de inmigración a los departamentos policíacos y penaliza a los extranjeros que no porten sus documentos migratorios al momento de ser cuestionados por las autoridades.