Colette Grinevald, lingüista y especialista en lengua rama. LA PRENSA/C.MALESPÍN.

El rama una lengua que ya no es mito

La especialista en lengua rama Colette Grinevald habla de cómo ha sido el encuentro con esta lengua, la creación de una gramática y los esfuerzos que se han venido realizando desde los años 80 cuando alguien le habló de que los ramas estaban perdiendo su lenguaje

Marta Leonor González

Colette Grinevald llegó a Nicaragua en los años de la revolución, su llegada desde Francia se debía como voluntaria a favor de un proyecto sobre la defensa de los derechos humanos. Como lingüista en uno de sus viajes descubrió en una asamblea que los indígenas ramas pedían conocer y expresarse en su lengua. Ella en ese momento se interesó y como investigadora inició un largo e intenso camino hacia la Costa Caribe, ahí conoció a miss Nora Rigby una rama que le enseñó la lengua y su mundo. Han pasado más de veinte años y Colette junto a un grupo de especialistas ha promovido la revitalización de la lengua y elaborado una gramática de la lengua rama que ahora es usada para enseñar en las escuelas.

¿Cómo surgió la idea de revitalizar la lengua rama?

Durante los años ochenta formé parte de los movimientos de solidaridad que promovían los derechos humanos y con ese manto vine a Nicaragua, así me enteré del proceso de autonomía y así participé y viajé a la Costa y para el primer simposio de autonomía que fue en 1985, los líderes ramas se acercaron a mí y me dijeron que querían más saber de su lengua porque veían que los otros indígenas se presentaban y daban sus discursos en miskito, sumo y ellos estaban perdiendo su lengua. Esta información trascendió el CIDCA al cual Colette estaba ligada y los lingüistas por Nicaragua se interesaron en hacer estudios de la lengua caribe y se estableció un convenio para darle paso a este proyecto.
Celebramos ya 20 años de investigación de la lengua rama en toda su expresión.

Los ramas estaban pidiendo ayuda a los lingüistas, el Ministerio de Cultura era donde yo había presentado mi solicitud de voluntaria y conocí a la gente en un encuentro multiétnico de Managua y ahí fue mi primer encuentro físico con los ramas, fue una asamblea donde habían representantes de los pueblos indígenas y le llamaron Asamblea Multiétnica.

James y Clotilda con Miss Agnes Thomas, hablantes nativos de El Rama.
LA PRENSA/CORTESÍA.

Como lingüista y estudiosa de la lengua rama ¿qué diferencias sustanciales tiene con el español?

Soy una especialista de lenguas de tradición oral y mi oficio es hacer gramática de lenguas que no tienen nada escrito, he realizado entrevistas con hablantes y las voy grabando y escribiendo lo que dicen. La lengua rama no es muy difícil en los sonidos, son pocos sonidos que no existen ni en inglés ni en español para escribirlas no es un gran problema para otras lenguas amazónicas puede ser pero el rama no. Es como el miskito y se puede bien escribir, se usan letras españolas y se usa un poco de inglés, lo más característico de la gramática del rama es que mezcla el verbo al final de la frase, entonces para decir yo me como un banano se dice “ Yo banano me como” y vinculado con esta característica que tiene el verbo al final. Por ejemplo, en el centro de Chile ahí hay que decir en rama  “el centro de Chile en…” hay que darse la vuelta y les cuesta mucho a los gramáticos porque tienen que darle la vuelta a las palabras, pero esta característica se encuentra en otras lenguas del mundo, en esto se parece al japonés que es al revés. Además el verbo tiene más información que el verbo español,  primero la persona, luego el verbo, si es pasado o futuro.

¿Fue complicado hacer el diccionario de la lengua rama?

Fue un tanto complicado porque nunca se oye el verbo siempre se oye la persona y se dice “Yo como presente, Yo como pasado”, éstas son las características. Para nosotros los lingüistas no es algo muy exótico existe en otras lenguas; para un hispanohablante o un hablante. Los ramas no hablan español, hablan inglés criollo y abandonaron el rama para pasar al creole desde la lengua de ellos, tampoco es un inglés estándar si no creole, pero este creole se parece mucho al español en el orden de las palabras y en la estructura. Para mí no es nada complicado esta lengua para los ramas era difícil, para los hispanohablantes sí.

¿La lengua del miskito en algún momento puede confundirse con el rama?

No. No se entienden no son lenguas de la misma familia los ramas son de la familia chibcha, una familia que se extiende más al sur, los ramas son como sus primos hermanos de gente de Costa Rica, Panamá y Colombia por ahí van, estas lenguas son otras, el miskito y el sumo son de la misma lengua, éstas no son de la misma familia con el rama.

Cuando llegaron a los sitios del Rama ¿qué tal los recibieron, había receptividad?

Cuando llegamos estaba el mito que todavía persiste y que se dice que no habían hablantes del rama y si acaso lo habían eran solamente tres. Entonces en el trabajo de campo lo primero que se hizo fue  un censo que se realizó de cuál era el censo de hablantes y es el que nos revela el mito de esos tres ancianos con los que efectivamente hablamos y uno de ellos era miss Nora Rigby quien apoyó y pasamos a 32 hablantes nativos, en total eran unos 50 que podían hablar. Siempre se decía que habían tres hombres en Rama Kay y la visión que tenía el mundo exterior era que sólo habían ramas en Rama Kay y aún sigue este mito que hay una población en la selva al sur, en la costa y en los ríos y viven familias que hablan rama, y encontré la lengua fuera de Rama Kay. Miss Nora vivía en Rama Kay y es de las familias que están en la selva. Por ejemplo el consejo de hablantes vive al sur. En total eran unos 58 en 1986. No era nada de tres viejitos. Ahora no sabemos cómo anda, ya los jóvenes están hablando el rama… los niños, los maestros  que han aprendido. Se ha pasado por todo un proceso y gente que ha ayudado mucho como miss Nora quien ya falleció en el 2001, da paso a que jóvenes sean ahora estudiantes de bachillerato y hay 17 universitarios, ésa no era una situación con la que se contaba en 1985. Ahora otro logro es que las universidades regionales han permitido la educación en rama.

José Wilson (Paup) el hablante nativo más joven en Bangkukuk Taik.
LA PRENSA/CORTESÍA.

Antes se decía que el rama era una lengua tigre, una lengua salvaje y que a nadie le interesaba, a base de una necesidad de superar la exclusión y la discriminación que habían vivido. El proceso de lengua rama, el proyecto de autonomía, el desarrollo en las regiones, los pasos lentos y seguros que se han venido dando reflejan a jóvenes activos y orgullosos y que quieren recuperar su idioma y revitalizarlo.

¿Cómo fue ese primer encuentro con los ramas?

Bueno al inicio mi primer encuentro fue con miss Nora, ella estaba consciente de que la lengua iba a perderse y ella quería entregarla a alguien para que se archive y había probado con algunas personas, pero fue como un fracaso. La conocí por Barbara Asari quien llegó en los años setenta y tuvo hijos con miss Nora y se quedó a vivir en la zona de Care Creek. Habla rama, creole y empezó a estudiar la lengua. Ella es antropóloga lingüista. Ella es la que me presentó a miss Nora, y empecé con ella aún cuando no era una hablante tradicional nativa, el rama lo aprendió a los diez años. Se murió su mamá y se fue a vivir a la selva con su papá que era el último chamán de los ramas y que era monolingüe. Ella me contó historias y empecé a escribir la gramática y ella me dijo que mejor traer una hablante nativa y entonces fue a buscar a su nuera, la mujer de su hijo mayor y ella habla el rama  muy completo y así fui estudiando. Miss Nora me dijo que ella quería enseñar el rama en Rama Kay, pero la consideraban loca y no la respetaban. Los de Rama Kay al mismo tiempo que pedían el rama lo odiaban tanto que no podían aceptar que una mujer estaba hablando el rama, había una tensión terrible. Ella nunca había entrado a la escuela, pero a los dos años de estudiar la lengua me dijo que deseaba ir a enseñar a la escuela y me dijo “voy a enseñar mi lengua a los chiquitos porque ellos no se burlan y lo puedo hacer  y me van a aceptar”. Por 10 años estuvo dando clases a los más niños con otra mujer, con miss Inés. Así que la generación de 1985 son los jóvenes que van a la universidad y son aquéllos que aprendieron, ahora estamos con la segunda generación de lo que inspiró miss Nora.
Ha cambiado la cosa, y ahora quieren valorar la lengua, quieren materiales.

¿Ha sido difícil hacer una gramática para  los ramas?

Es un trabajo de muchos años hay que recopilar cuentos, dejar a la gente que hable, luego escribirlo y preguntar palabras por palabras, tenemos entrenamiento para este tipo de investigación.

¿Han elaborado manuales para la enseñanza y qué tal ha sido recibido?

Hay varios manuales que hemos realizado en su primera etapa con miss Nora, 10 libros, y ahora estamos retomando algunos de los años noventa haciéndolo a colores y modernos para la enseñanza, hemos elaborado un libro de enseñanza para el maestro y otro para el alumno con las explicaciones.

¿Qué tan rico es el vocabulario rama?

Nosotros tenemos 3,500 palabras, la gente necesita como mil quinientas palabras sin una educación alta, un universitario un poco más. Es la sabiduría colectiva y el diccionario es enciclopédico aprovechamos el diccionario para incluir información cultural y bueno los que no saben sobre la cultura rama pues lo aprenden.

La Prensa Literaria

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