Gisella Canales y Judith Flores
MANAGUA/ MIAMI
Después de doce meses consecutivos de caída en las remesas familiares, desde febrero de este año se ha percibido una mejoría en ese ingreso, resultando así el primer trimestre del año con cifras positivas.
Al menos seis millones de dólares más circularon en febrero y marzo de este año, en comparación con el 2009, gracias a las remesas que llegan al país principalmente de Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador y España.
Los datos publicados por el Banco Central de Nicaragua indican que sólo en enero hubo una caída en las remesas, que fue superada considerablemente por el crecimiento registrado en los dos meses posteriores.
Mirna Liévano, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), informó a LA PRENSA vía correo electrónico que estudios realizados por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin-BID) determinan que las transferencias de dinero de los emigrados latinoamericanos y caribeños a su país de origen “tenderán a estabilizarse en 2010, luego de caer 15 por ciento en 2009”.
Liévano resaltó que para pronosticar el futuro de las remesas se debe tomar en cuenta la salud de las principales economías emisoras de remesas. En el caso de Nicaragua, dijo, el 58 por ciento de las remesas familiares provienen de Estados Unidos y el 27 por ciento de Costa Rica.
“Entonces, la recuperación en estas dos economías es clave para una recuperación de remesas a Nicaragua. También se debe tomar en cuenta la tasa de desempleo en Estados Unidos, la cual supera actualmente el 9 por ciento, es decir, unos 15 millones de desempleados, entre ellos latinoamericanos”, apuntó.
La semana pasada el Gobierno de Estados Unidos informó que la economía de ese país, impulsada por el incremento del gasto de los consumidores, creció en el primer trimestre a 3.2 por ciento.
- Eduardo Baumeister, investigador del Instituto Centroamericano de Estudios Sociales y Desarrollo, explicó que no se puede asociar las remesas con la situación de empleo en los países emisores de éstas, sino que habría que analizar más desagregadamente las estadísticas y así determinar si es probable una recuperación sostenida.
Yo no sacaría tendencias, pero tampoco se puede decir que van a caer. Me parece que la situación en general no ha cambiado tanto como para extraer (tendencias)… No se puede hacer una lectura tan directa, afirmó.
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De acuerdo con el informe del Departamento de Comercio, el gasto de los consumidores (casi el 70 por ciento del Producto Interno Bruto de EE.UU.) aumentó a una tasa anualizada del 3.6 por ciento, la cifra más alta de los últimos tres años.
En el caso del segundo principal emisor de remesas, Costa Rica, las expectativas son positivas porque ese país está proyectando un crecimiento económico de más del tres por ciento.
“Por ahora, se deberá esperar el comportamiento de las economías mundiales, principalmente los que atañen a Nicaragua. Aunque, se puede afirmar que la recuperación de las remesas será de manera gradual”, añadió Liévano.
NICAS MANDAN MÁS

Todo parece indicar que la recesión está cediendo en Estados Unidos. Los nicaragüenses que residen en Florida, uno de los Estados más afectado por desempleo y la crisis hipotecaria, creen que la situación económica va mejorando y que hay un poco más de oportunidades laborales, lo cual se refleja en el incremento del envío de las remesas a Nicaragua.
Alex Rodríguez, propietario de la agencia Alfa-Envíos en Miami, dijo que en el último mes su negocio registra un incremento en el monto de los despachos de remesas a Nicaragua, lo que atribuye a la mejoría económica que se percibe en EE.UU.
El pequeño empresario nicaragüense dijo que los envíos de remesas y encomiendas se redujeron entre 40 y 50 por ciento en el último año, a causa de la recesión que afectó a Estados Unidos.
“Estábamos sobreviviendo para no cerrar el local, lo que ganábamos era para pagar la renta de la oficina y los servicios que necesitamos para el funcionamiento de la misma, hemos mantenido el punto, pero estamos viendo una mejoría y tenemos esperanza de que la economía empieza a reactivarse”, comentó.
Jack Rivas, propietario de la empresa de envíos All American Cargo (AAC), afirma que hay un aumento en el envío de dinero, pero no en el número de clientes.
MÁS EMPLEO
Pese a que Reynaldo Hernández perdió uno de sus dos trabajos, nunca dejo de enviar semanal dinero a su hermana y nietos que radican en Nicaragua, aunque cuenta que sí redujo la cantidad entre 25 y 50 por ciento.
Sin embargo, hace un mes logró ubicarse en un nuevo empleo como supervisor de mantenimiento; además, los cuatro miembros de su familia ya están trabajando. “Todos estamos trabajando y estamos enviando lo mismo que antes de la recesión, no podemos dejar de enviarles porque con eso se mantienen allá”, comentó.
Amanda Morales es madre soltera de cuatro hijos, nicaragüense, que desde hace tres semanas ya tiene un trabajo fijo con el que podrá sustentar a sus hijos.
“Ya se ve que hay más trabajo, mi novio también había conseguido trabajo y ya estaba ganando mejor, pero Migración lo detuvo hace dos semanas y lo van a deportar a Nicaragua”, relató.
Hada María Morales, portavoz del Departamento del Trabajo en Florida , informó que la tasa de desempleo y subempleo es de un 15 por ciento aproximadamente.
En marzo la tasa de desempleo en Florida fue del 12.3 por ciento, la más alta registrada desde 1970, cuando el promedio fue de 9.7 por ciento.
Sin embargo, la cifra de desempleo en la Florida podría ser superior, porque es uno de los Estados con más inmigrantes sin estatus legal.
“Lo que reflejan las cifras son las personas que están recibiendo el beneficio de desempleo, pero hay otras cifras invisibles que son de los trabajadores que ya dejaron de cobrar (el seguro por desempleo) y de los que están en subempleos”, explicó.
Morales, de origen nicaragüense, cree que las remesas hacia Nicaragua podrían estar aumentando porque, según su experiencia en el Departamento del Trabajo, estos inmigrantes “se la rebuscan” y son reconocidos por ser buenos trabajadores.
“Cuando me toca impartir conferencias a los beneficiarios del Welfare (asistencia pública) siempre pregunto quién es nicaragüense. Son muy pocos los que asisten y muchos no terminan los cursos (obligatorios) porque ya han conseguido un trabajo”, destacó.
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