SAN SALVADOR/AFP
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció este viernes que el ejército incrementará el número de sus efectivos en las calles y tendrá más responsabilidad en el combate a la criminalidad, que causa un promedio de 13 muertes diarias.
«Quiero anunciar que he establecido una prórroga de los servicios de los efectivos militares para colaborar con la policía en el combate al crimen y al delito por el lapso de 12 meses», señaló Funes en un discurso en la Escuela Militar en San Salvador, en el marco del Día del Soldado salvadoreño.
A los 4.100 soldados que ya colaboran con la Policía Nacional Civil (PNC) en tareas de seguridad pública se sumarán otros 3.070, dijo. Además, la presencia militar se extendrá de 19 a 29 municipios del país.
Según el mandatario, de ese contingente unos 1.000 soldados tendrán la labor de vigilar pasos ilegales en la zona fronteriza, con la misión de combatir el trasiego de drogas y armas e impedir el ingreso al país de bandas criminales.
Otros 1.500 soldados tendrán la misión de garantizar la seguridad dentro de las prisiones y en sus contornos, concluyó el mandatario.