“La violencia intrafamiliar es un problema social grave porque desintegra, corrompe y destruye a la familia (célula fundamental de la sociedad) ya que es en su seno donde se desarrolla. Lo más inverosímil es que llegue a adecuarse socialmente, es decir que se justifique y se acepte como algo normal y/o cultural.
Es común escuchar sobre este tema a diario en los medios de comunicación. Las víctimas en su mayoría son mujeres de toda edad o estrato social. Es un delito multi-causal porque lo origina el machismo, la pobreza, la falta de educación y valores morales, entre otros factores. Autores: Hombres en su mayoría (conyugues, convivientes en unión de hecho estable, padrastros). Consiste en ejercer violencia psíquica o física sobre la víctima (cualquier familiar de los establecidos en el Arto: 155 del Código Penal).
Como muestra de ello, en el 2009, mas de 70 mujeres perdieron la vida por causa de este delito en forma atroz (macheteadas, vapuleadas, puñaleadas etc.). El Ministerio Público recibió más de 1,500 expedientes de violencia doméstica, y 2,800 expedientes por delitos sexuales donde las víctimas en su mayoría fueron menores de edad y mujeres. Lo anterior es sin incluir los hechos que no se denuncian por miedo de las víctimas, quedando en las cifras negras de la delincuencia., ni los del año actual.
Pero lo importante es buscar la solución al problema que incrementa día a día a pesar de las campañas mediáticas de concientización. He aquí algunas posibles soluciones: 1. Que las comisarías de la mujer se solidaricen y se concienticen mas con las víctimas brindándoles una atención más integral y personalizada facilitándoles el acceso de sus respectivos expedientes para evitar re victimizarlas, y que se les garantice una pronta respuesta a su caso. 2. Fortalecer las unidades especializadas del Ministerio Público, con el nombramiento de más fiscales para el seguimiento de este delito. 3. Nombrar más psicólogos forenses en los distritos policiales. 4. No permitir la mediación (cuando ésta proceda) en los casos en que el agresor sea reincidente. 4. Realizar un adéndum al artículo 155 del Código Penal (Violencia Doméstica o Intrafamiliar) que consista en: Que si producto de la agresión la víctima pierde la vida (con los elementos constitutivos del tipo penal de asesinato Arto: 140 Cp), la pena será de 25 a 30 años, es decir que sea un parricidio agravado para el pariente, descendiente o ascendiente, hermano, cónyugue o conviviente en unión de hecho. Actualmente el parricidio se castiga con una máxima de 20 años. El juez para ello, tomará siempre en cuenta el grado de daño y dolor causado a la víctima para efectos de graduar la pena. 5º. Que el Estado elabore políticas públicas encaminadas exclusivamente a solucionar el problema comenzando con la asignación de más recursos económicos a las instituciones encargadas de seguir y castigar este delito (Ministerio Público, Policía Nacional, Poder Judicial, etc.), entre otras soluciones.
También la población en general (sobre todo las mujeres, menores de edad y personas abusadas) deben tomar más conciencia de la gravedad de este delito que se desarrolla furtivamente en cada hogar o familia de nuestro país, por lo que hay que vencer el miedo de denunciar a los agresores. Y por último el Estado, facultado siempre por el imperio de la Ley, tiene el deber de garantizar una protección integral a las víctimas de este delito, y de prevenir o reprimir con mas beligerancia cuando haya que hacerlo, siempre en la búsqueda de la paz y la convivencia socio-familiar».
El autor es abogado y Máster en Derecho Penal.
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