Tensión, frenesí e incluso, farándula. Algunos de los principales centros de diversión de Managua congregaron ayer a centenares de aficionados de los equipos españoles de futbol Barcelona y Real Madrid, para ser testigos del partido clásico disputado ayer, que finalmente ganó el primero con dos goles a cero.
Desde campos de juego como La Meca del Futbol, bares dedicados a este deporte como Locos por el Futbol y hasta discotecas como el Chamán, se vistieron con los colores de las banderas de ambos equipos para recibir a los aficionados, curiosos y faranduleros, quienes entre gritos, brincos y tragos terminaron sintiéndose en el Santiago Bernabéu, el estadio español escenario del partido.
En el minuto treinta y tres los “barcelonistas” gritaban victoriosos al observar a Lionel Messi anotar el primer gol que rompió el hielo que existía con los “madridistas”.
Un gol que auguraba un acalorado partido donde ambas “barras bravas” se contradecían y aseguraban tomar el control de la cancha. El Madrid, aunque rozó en varias ocasiones su oportunidad de triunfo gracias a la delantera, no supo contrarrestar la estrategia de juego de su rival.
Al minuto cincuenta y seis los ánimos se caldearon cuando Pedro Rodríguez remató las esperanzas de los “madridistas” con el segundo gol del partido. Xavi Hernández, mediocampista, completó el triunfo.
Pasiones a reventar
Una vez más el duelo “pierna a pierna” entre el Real Madrid y el Barcelona atrapó la atención de la afición nicaragüense, que se las ingenió para presenciar el partido.
Uno de los lugares que se inundó de la pasión deportiva fue el Chamán, donde desde el mediodía se hizo fila para entrar. A las tres de la tarde el lugar estaba en su máxima capacidad, el gentío, la algarabía y el calor se mezclaban con una “amarga lluvia” de cerveza y sudor.
Aunque los canales de televisión nacional y el servicio de cable no transmitirían el partido, ambas barras despertaron confiadas e hicieron filas desde el mediodía para apartar el mejor lugar en diferentes puntos de la capital donde, por un módico precio de entrada o de consumo, podrían disfrutar de una tarde deportiva vía Skype, en la que los vencedores brindaron por el triunfo y los vencidos también.
Aunque los equipos nacionales de futbol aún intentan ganarse el amor del público local, el clásico de futbol español parece haber acaparado la cancha, o ganado más terreno.
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