Para el ex ministro de Comercio, Mario Arana, el curso que llevan las negociaciones entre la Unión Europea (UE) y Centroamérica —por alcanzar un Acuerdo de Asociación Comercial— indican que al final podrían dominar los intereses políticos más que los comerciales para lograr la firma del acuerdo.
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- Una docena de organizaciones sociales de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua demandaron, ayer en San Salvador, a los gobiernos de Centroamérica que suspendan las negociaciones para un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) porque consideran que favorece los intereses europeos.
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Arana, quien coordinó el equipo de Nicaragua en la negociación del Cafta con Estados Unidos, considera que esa experiencia le permite analizar que habría una intervención a nivel de ministros de Comercio e incluso de los presidentes de la región, para resolver directamente las trabas y por tanto la negociación se resolvería políticamente.
A su parecer, ése es un riesgo por las desventajas comerciales que puedan dejarse, si la región termina aceptando menos de lo que espera y le conviene obtener.
Los temas sensibles del acceso al mercado europeo de productos como café, azúcar, arroz, ron y carne bovina, los han dejado para la última ronda de negociación, y los sectores empresariales de la región exigen de la UE mejorar su oferta, o de lo contrario no respaldan finalizar el acuerdo en mayo.
Según Mario Arana, estas tácticas de presión son normales cuando se da el cierre de las negociaciones. “Obviamente hay inconformidades que se dejan saber y corresponde a los europeos tratar de crear un tratado que tenga balance y satisfaga las expectativas de los centroamericanos. Después de todo, somos países pobres que merecen tratamiento preferencial”, explicó.
Indicó que los acuerdos suscritos por la Unión Europea, con diferentes países, han sido más restrictivos que los alcanzados con Estados Unidos, “debido a que son más proteccionistas a sus productores”, y opina que esa actitud debe cambiar con Centroamérica.
Arana aboga por una amplitud del mercado, porque el Acuerdo de Asociación abarca una agenda integral de política, cooperación, servicios e inversiones y no únicamente comercio.
OPORTUNIDAD CLAVE
Arana señaló que es importante fijar una fecha para cerrar el acuerdo, y no le conviene a Centroamérica perder la oportunidad de entrar al mercado europeo en condiciones preferenciales, sobre todo cuando se trata de salir de la crisis económica.
Pero esto no significa que se debe conceder demasiado, porque entonces Centroamérica se arriesga a dañar la competitividad de los empresarios y productores locales.
“Deberíamos estar enfocados en tratar de cerrar la negociación, pero que sea en donde se sienta que hay balance, porque pudiera perderse una oportunidad única que es positiva tanto para Europa como Centroamérica”, afirmó Arana.
La conveniencia de finalizar el Acuerdo de Asociación no sólo es para los centroamericanos, porque, según Arana, a Europa le interesa porque “como región no somos despreciables comercialmente para nadie”.
“El comercio es en este momento la vía para las regiones europeas de crecimiento de sus economías, sumergidas en la depresión”, advirtió.
Organizaciones agrupadas en la Iniciativa Mesoamericana de Comercio, Integración y Desarrollo Sostenible (CID) señalaron que hasta el momento los acuerdos alcanzados responden más a los intereses económicos y geoestratégicos de Europa.
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