Vida
“Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida”.Arthur Schnitzler (1862-1931); dramaturgo austríaco
Semana trágica
Es lamentable las noticias que publican los medios de comunicación sobre la tragedia que cubre a varias familias al perder a un familiar en la pasada Semana Santa a causa de accidentes de tránsito, ahogamiento y por si fuera poco a manos de delincuentes en donde alcanzó su mayor grado a nivel nacional. En su último reporte instituciones como la Policía Nacional, Cruz Roja, entre otras, dieron a conocer un total de 95 personas que perdieron la vida de forma trágica.
Es triste ver y escuchar las noticias rojas, a pesar del esfuerzo realizado por la Comisión Interinstitucional. La verdad es que se deberá de recordar esta semana, como la “semana zángana”, ya que en este período muchas personas utilizan estos días para divertirse mediante el licor, provocando mayores grados de delincuencia social, accidentes de tránsito y sobre todo el ahogamiento de muchas personas, en vez de utilizar estos días para estar en familia y poderse divertir sanamente, con responsabilidad y sobre todo en el entorno de la madre Iglesia.
Ante estos hechos urge conciencia de parte de la población y sobre todo de parte de las autoridades correspondientes para poner mayor control en estas fechas festivas de los nicaragüenses, para poder evitar estos tipos de tragedias que cobijan a muchas familias humildes que buscaron alegría y lo que encontraron fue la muerte.
Ezequiel Pérez
Accidentes de tránsito
¿Qué está pasando con los conductores ypeatones en Nicaragua? ¿Son efectivas las medidas de seguridad implementadas por la Policía Nacional de cara a la prevención de accidentes de tránsito? ¿A qué obedece que siguen aumentando los índices de accidentes de tránsito y las muertes y lesionados? Este tema ya no sólo es un asunto de seguridad pública sino de salud pública también. ¿Qué tan efectiva son las campañas educativas de prevención en materia vial? ¿Estamos atacando las reales causas? La accidentalidad de tránsito y sus secuelas ya no son ni deben ser un asunto policial. Por lo cual, urge que el Estado y sus instituciones, la comunidad, el sector transportista, y los especialistas analicemos y enfrentemos esta epidemia que a como vamos llegaremos a 700 muertos por año.
Qué estamos esperando. ¡Es hora de actuar! Urge conformar el Consejo Nacional de prevención de accidentes de tránsito y enfrentar con eficiencia, eficacia y amor a la vida este gran reto de reducir los índices de muertos por accidentes de tránsito en Nicaragua.
Álvaro Ernesto Herrera Pineda
Crisis política
Nicaragua está cruzando por una crisis política aberrante, sin credibilidad democrática, camino hacia el totalitarismo. Y, con trazas de convertirse en una monarquía familiar.
En días pasados el general Humberto Ortega, hermano del presidente Daniel Ortega, a través de los medios escritos y televisivos dio declaraciones de advertencia política en cuanto a la problemática política económica y social que viene padeciendo el país, sin ninguna esperanza de que pueda el Gobierno dilucidar y discernir democráticamente la situación para que Nicaragua se encamine a una verdadera democracia social.
Según el general Ortega, dada la situación conflictiva y precaria que vive el país es necesario que la oposición demande firmemente un diálogo a nivel nacional en donde estén concentradas todas las organizaciones: políticas, económicas, sociales y religiosas.
Sería interesante y de mucha importancia que la oposición evaluara las declaraciones del general Ortega y que se replegara a un partido político. Para el partido MRS sería una pieza de gran valor que el general Ortega se integrara a dicho partido.
El ex presidente, doctor Arnoldo Alemán, políticamente es un cohete quemado. No tiene ningún valor moral ni ético para que pueda intentar ser postulado como candidato a la Presidencia del 2011. El señor Alemán y su cúpula del PLC son las personas que más daño le han causado al país: en lo político, en lo social y en lo económico.
¡Por una Nicaragua en democracia… todos a las primarias!
Armando Lau Gutiérrez
Sexualidad en la TV
En horas de mayor audiencia televisiva, se ven hembras y presentadoras con grandes escotes; se emiten pasarelas de moda, cuyos desnudos hubieran estado prohibidos en otros tiempos, porque se ve más carne que ropa, hay famosos noticiables por su adicción al sexo, páginas enteras de contactos sexuales en periódicos de tiraje nacional, y periodistas que encabezan sus escritos hablando de las “damas y caballeros copulantes”. Dicen que las mujeres están igualando a los hombres en infidelidad, y la violencia de género es noticia frecuente en los sucesos.
El desnudo integral se ha convertido por algunos en modelo de reivindicación y publicidad, mientras la mujer islámica se tapa con velos y otras prendas, como si fueran monjas de clausura. Nuestro joven leyó las declaraciones de un africano del que no recuerda su nombre, que se extrañaba porque ahora allí tienden a taparse, mientras en el mundo occidental hacen lo contrario.
Así que la televisión es para él un motivo de tentación frecuente, por sus escenas sicalípticas que se emiten en cualquier momento, o en muchas películas, y le obligan a visionar imágenes que no desea. Y cuando se dispone a ver un telediario, u otro programa cultural de interés, a la primera de cambio, ve desnudos y sexo. Y él, con su formación religiosa y en pro de su castidad, no ha encontrado otra solución que desviar la mirada cuando eso ocurre. Y cuando lo sexual es muy continuado, corta la televisión, o se marcha a su habitación. Por lo que le resulta difícil ver muchos programas enteros.
La televisión es para él otro de los enemigos del alma, porque le es difícil ver programas sin estímulos sexuales, que son los que más venden, con imágenes que van en contra de la castidad que quiere practicar. Lo suyo es una lucha heroica contracorriente, para evitar lo que dice Campoamor: “Te pintaré en un cantar / la rueda de la existencia: / pecar, hacer penitencia, / y luego vuelta a pecar”.
Ricardo Gutiérrez Ballarín
Queja telefónica
Señor director, permítame quejarme de las compañías de telefonía celular Claro y Movistar, que son un tremendo negocio y a la vez una explotación al bolsillo del nicaragüense.
No solo yo sino que muchos usuarios nos quejamos de estos servicios telefónicos que dejan mucho que desear, como es el caso de la señal, la cual se pierde en algunos lugares de Nicaragua, por ejemplo, en el Norte y Costa del Caribe, donde hay que recorrer grandes distancias.
Por esta razón, las secciones de atención al cliente en las distintas sucursales se mantienen llenas y la gente tiene que pedir un número y esperar su turno con la esperanza de obtener una respuesta positiva a sus quejas.
Otro de los grandes negocios de estas empresas telefónicas es el famoso súper bono, que es algo que no convence a nadie. ¿Por qué pedirle a la gente que pague más de lo que ya ha pagado en cada recarga? Aprovechando que los usuarios ingresamos tal vez 20 o mas córdobas, ellos envían automáticamente el aviso con la promesa de que podemos hablar a USA o Canadá, afirmaciones que son puras mentiras.
En los últimos meses, cuando me ha tocado hablar por teléfono a otro de la misma compañía, la señal se escucha como que si la persona que me habla está metida en un pozo lleno de agua, no se entiende bien lo que está diciendo y para colmo se corta la llamada.
Estas empresas en vez de sacarle dinero a la gente, deberían de preocuparse en hacer un negocio de calidad, más educativo y rentable para el bolsillo de los usuarios , y no condicionar a la gente que porque no compró una recarga mayor de cien se les va a dar pocos minutos y si pueden quitárselos se los quitan.
Claro no brinda casi promociones y es tal que cuando uno quiere consultar su estado de cuenta, ellos cobran hasta para saber cuánto le queda en su saldo, lo mismo que en todo tipo de consulta que uno haga. Acompañado de esto se sufre la alteración de tarifas en todo el territorio nacional. Si uno pide 30 córdobas los puestos autorizados dicen 33 y así va ascendiendo la tarifa según lo que uno pide, aunque hay personas que no lo hacen y esto mismo sucede con Movistar.
Finalmente la famosa competencia desleal entre las empresas corroe la ambición y el poder de estos empresarios, pero quien paga los platos rotos siempre será el pueblo.
Juzgue usted lo que digo.
Noel Cruz
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