Pocos venezolanos desean un gobierno autoritario

Para los investigadores del Centro Gumilla —el Centro de Investigación y Acción Social de la Compañía de Jesús en Venezuela—, luego de realizar un estudio de opinión con dos mil venezolanos en todo el territorio nacional no hay duda de que en Venezuela es posible el diálogo y la concertación y que la polarización “es, más bien, cosa de élites politizadas”.

Tomado de EL UNIVERSAL

Caracas, Venezuela

Para los investigadores del Centro Gumilla —el Centro de Investigación y Acción Social de la Compañía de Jesús en Venezuela—, luego de realizar un estudio de opinión con dos mil venezolanos en todo el territorio nacional no hay duda de que en Venezuela es posible el diálogo y la concertación y que la polarización “es, más bien, cosa de élites politizadas”.

“Los venezolanos cuentan con una agenda de consenso para desarrollar un programa político”, luego del intenso debate que ha vivido el país desde 1988, indica una de las conclusiones del estudio.

José Virtuoso, s.j., director del Centro Gumilla, destaca en el informe de la investigación, que el propósito fue saber sobre “la cultura política vigente de la democracia en Venezuela y América Latina que permita conocer más en profundidad los contenidos, las aspiraciones y las contradicciones que atraviesa el espíritu o ethos democrático tanto en el país como en la región”.

“Junto a lo que ocurre en el país, la región en general, ha sido también escenario de importantes cambios que han generado amplios debates en los que la opinión pública venezolana ha participado gracias a su socialización a través de los medios masivos de comunicación”, refiere el informe.

Las encuestas se realizaron en municipios de 25 mil habitantes o más y tenían como objetivo indagar sobre “las bases que sustentan la aceptación y obediencia a las formas de Gobierno y Estado democráticas vigentes, así como los procesos de rebeldía que buscan cambios frente a las formas políticas actuales”.

LA MINORÍA Y EL CONTROL

Uno de los elementos sobresalientes del estudio es que sólo 9 por ciento de los encuestados simpatiza con un Gobierno de corte autoritario. Este grupo “se identifica políticamente como Ni-Ni” y más de la mitad de los entrevistados de este grupo proviene de la región zuliana, y un cuarto de la andina.

Por otro lado está el 64 por ciento que se identifica con los perfiles Demócratas Socialistas del Siglo XXI (31%) y Demócratas Socialistas Moderados (33%). Un cuarto bloque son los Demócratas Liberales que representan 27 por ciento de la muestra.

El grupo de los Autoritarios (9%) es el que menos comparte el ideal democrático y está en desacuerdo con las marchas como forma de protesta. Manifestaron posiciones opuestas a la del resto de los tres grupos, y en ocasiones contradictorias entre sí.

Son los más proclives a apoyar una dictadura y desean que el Estado ejerza más control sobre los ciudadanos. Están bastante de acuerdo con la idea de censurar a los medios de comunicación para garantizar la moral y las buenas costumbres y evalúan más positivamente a la Iglesia católica entre las instituciones.

No creen que la Presidencia de la República esté concentrando demasiado poder, pero muestran un alto nivel de acuerdo con el papel de intermediación política y social que pueden jugar los partidos políticos, los gremios y los sindicatos en la democracia.

Mostraron también un importante grado de acuerdo con la idea de una posible intervención de otro país en Venezuela.

En las conclusiones se refleja que habiendo en la población visiones compartidas en muchos aspectos de la vida política, “el problema entonces radica no en la mentalidad de los venezolanos, sino en los líderes que se empeñan en hacer de la confrontación el instrumento fundamental para hacer política”, explica el informe.

Socialistas del Siglo XXI

El 92 por ciento de quienes se definen como Demócratas Socialistas del Siglo XXI presenta “una marcada inclinación chavista”, son de las clases sociales pobres y la mayoría son menores de 35 años. Un tercio está en el Oriente del país y evalúan más favorablemente la Presidencia de la República, PDVSA (petrolera estatal) y la Fuerza Armada Nacional. Los atributos negativos que citan son la inseguridad y la delincuencia.

Este grupo no cree que los partidos políticos sean imprescindibles para la democracia, apoyan los valores de solidaridad, fraternidad, igualdad y amor. Opinan que “un buen sistema de gobierno es el que comparte el poder con los ciudadanos”. Creen en los consejos comunales como la solución para más participación, dicen que en el Gobierno recae la responsabilidad para satisfacer las necesidades del pueblo. Se inclinan porque los gobernadores y alcaldes se mantengan dependientes del Gobierno central, lo mismo que PDVSA.

Opinan que los principales valores de la democracia actual en Venezuela son: la participación, la libertad de expresión, la igualdad social, el derecho a la educación, la participación en las misiones y la libertad y transparencia en las elecciones.

Demócratas Liberales

La mayor parte de este grupo son de los estratos de clase media y alta, ubicados en Caracas, región central y Zulia. Creen que los partidos políticos, los gremios y los sindicatos son imprescindibles en la democracia. Opinan que el Gobierno debe intervenir en la economía, pero dejando un amplio margen a la iniciativa privada, que es la mejor forma de generar empleos y prosperidad. Simpatizan con la alternancia en el poder y con que las gobernaciones y alcaldías tengan autonomía.

Evalúan muy negativamente a la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía, los ministerios, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia y la Contraloría. En contraposición, valoran bien a la Iglesia católica, las universidades, estudiantes y partidos de oposición y los medios de comunicación. El 43 por ciento del grupo señala que no importa que intervenga otro país en Venezuela con tal de que el país avance.

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COMENTARIOS

  1. hugo bilwas
    Hace 16 años

    La era de autoritarismo ha pasado en la Historia. Los pocos q se plantean aceptar este tipo d sistema serán los q reciben dinero del gobernante. En otras palabras los parásitos del pueblo. Una persona normal jamás aceptará tener un gob. autoritario a estas alturas. La sociedad en general, la gente normal q razona ya no es como antes, No se fijan tanto si es Capitalista o Comunista excepto los q creen ser d Izq. sí q resisten mantener esa diferencia aunque haya quedado OBSOLETA esa Polític

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