La República de China Taiwán, fue uno de los miembros fundadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1948, habiendo participado con membresía plena, en los diferentes planes y actividades de la Organización durante 24 años. En este lapso, hizo grandes contribuciones que influyeron muy positivamente en la realización de los objetivos de este Organismo. Sin embargo, con la admisión de la República Popular de China en la ONU, en 1971, injustamente en 1972, se presionó a Taiwán a retirarse de la OMS.
Desde entonces, funcionarios de la salud, al igual que hasta personal médico y paramédico taiwanés, han sido excluidos de participar en los diferentes foros y talleres de trabajo sobre temas de vital importancia, organizados por la OMS. A las autoridades de salud de este país, incluso, se les ha negado el derecho de mantener contacto con la OMS, a tal extremo, que a Taiwán no se le permite ejercer una oportuna coordinación, aún en casos de emergencia, cuando es latente la amenaza de enfermedades contagiosas.
Conforme datos actualizados, Taiwán es uno de los países que presenta mayor actividad comercial en el mundo, ya que a diario exporta e importa gran cantidad de mercadería de diferente índole, con destino, o proveniente de distintas naciones del Orbe. Situado en el cruce de importantes rutas marítimas del noreste y sureste de Asia, este país insular, representa una importante y confluente fuente de turismo. Sólo el año pasado, más de 8.1 millones de taiwaneses residentes, visitó el extranjero, mientras que la Isla fue visitada por 2.8 millones de personas con diversas nacionalidades. También residen en Taiwán, 404 mil obreros provenientes de Vietnam, Tailandia, Malasia, Indonesia, Filipinas, entre otros países.
Como una justa y esperanzadora cruzada, a partir de 1997, Taiwán ha intensificado sus esfuerzos para obtener su reingreso en la OMS. A pesar que le reviste el derecho de ser miembro pleno, su ponderada aspiración es la de ser incluido solamente en calidad de país observador. Como una respuesta de la Comunidad Internacional, a este noble propósito, las muestras de solidaridad han hecho acto de presencia en todo el mundo. En este contexto, los representantes de diferentes países miembros de la ONU, han realizado diferentes gestiones unilaterales y conjuntas, dirigidas a sus colegas de otros países, donde les instan a apoyar tan noble causa, que es la de 23 millones de taiwaneses.
Tomando en cuenta la difícil situación, que atraviesa la Salud en el ámbito Universal, agravada con la reciente propagación pandémica del virus H1N1, considero que los 193 estados-miembros de la OMS, en su 63ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS), a realizarse del 17-21 de mayo/10, en Ginebra, Suiza, debe aprobar por amplia mayoría, la integración de Taiwán como país observador. Con esta histórica y objetiva resolución, la OMS sólo estará restableciendo, un derecho que jamás debió arrebatársele al pueblo y Gobierno de Taiwán.
Finalmente es oportuno mencionar, que con la reinserción de este hermano país en la OMS, en carácter de observador, se aprovecharía su valiosa experiencia en la erradicación de enfermedades infecto-contagiosas. De igual forma, será de gran valor su aporte en recursos humanos y financieros.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A