Por René Cárdenas
El infaltable Alex Treviño que narra los juegos de los Astros, pasó por casa y reanudamos nuestro usual recorrido a través del verdoso parque Memorial con rumbo al estadio Minute Maid para ver el inicio de los juegos primaverales en Houston. Esta vez contra los Pájaros Azules de Toronto, un choque el viernes y el último el sábado.
Armado de una computadora portátil me instalé en el palco de prensa, en el mismo lugar que los Astros designaron para La Prensa de Nicaragua en el año 1999. Luego de saludar y desear feliz año nuevo a las viejas caras que cubren los juegos para un nutrido número de publicaciones, hice sin contratiempo la instalación inalámbrica para conectar con la Internet. El servicio es gratis para los acreditados por el equipo.
Como ocurre todos los años, pensé que los Astros me entregarían un juego completo de guías de prensa de las dos ligas, pero me informaron que por economía y para ir mano a mano con la alta tecnología, los chicos de la prensa recibiríamos en vez de 30 libros, un “Flash Drive” para la computadora con toda la información. Si usted desea, llámele memoria o disco, pues nada con respecto al nombre está definido todavía.
Por la calidad de ser veterano de más de medio siglo en estos menesteres ligamayoristas, los Astros me dieron la opción de tomar los libros o el “Flash Drive”. Vaya a saber usted que decidí por la alta tecnología para evitar el acarreo a casa de tantos volúmenes de papel. Mi esposa, aplaudió la decisión porque serán menos libros que desempolvar en mi pequeña biblioteca y, los bosques, tendrán más árboles.
Finalmente bajé al terreno unos pocos minutos antes de terminar la práctica de bateo de los Astros y dije al director de medios del equipo, Gene Días, que me presentara al nuevo hombre encargado de la tercera base, Pedro Féliz, para hacerle una entrevista que tentativamente se publicará en Astros Magazine en Mayo.
Féliz, no estaba en la práctica en ese momento, estaba en el cuarto de masajes y saldría de allí a las 5:50 p.m. Como los periodistas tenemos que salir de la casa club a las seis de la tarde cuando el juego es nocturno, solamente tendría diez minutos para efectuar la entrevista. Para esperar y no morirme de aburrimiento, decidí pasar el rato en conversación con Carlos, Lee, Humberto Quintero, Wandy Rodríguez y Felipe Paulino. Llegó la hora, Don Pedro, no apareció y regresé al palco de prensa con el rostro destemplado. Son gajes del oficio, no es la primera vez que me ocurre. A la situación di el beneficio de la duda, especialmente porque Féliz tiene la nueva responsabilidad de jugar la primera base en vez de la tercera debido a la ausencia de Lance Berkman y, ese es un clavo que no esperaba tan pronto.
Al siguiente día, José “Cheo” Cruz me presentó a Féliz y no pudo concederme la entrevista por un compromiso de firmar autógrafos a un grupo de niños. Finalmente acordamos vernos al finalizar el juego del sábado. Como buen cumplidor bajé a la casa club media entrada antes de terminar el partido, pero Don Pedro, ya había volado. Entre todos los Pedros ligamayoristas, el único Pedro que nunca me falló fue Pedro Guerrero, cumplidor como aquellas antiguas pildoritas “Carter”.
Hace como unos siete años si mal no recuerdo, solía entrar a la casa club y veía a casi todos los peloteros sentados frente a sus armarios con un teléfono portátil pegado a los oídos. Había desaparecido la música que se escuchaba en alto volumen que en esos tiempos invitaba a dar pasos cadenciosos. Había llegado, pues, la era del celular…
Esta vez que entré a la casa club noté inmediatamente que el teléfono celular se había convertido en lo que llaman iphone, algo así como una computadora súper miniatura o teléfono inteligente. Uno entra al recinto y el pelotero ni siquiera alza la mirada para ver quien entra o sale porque está completamente concentrado en leer o escribir mensajes en el aparatito. Ejemplo: vi a Carlos Lee, tirándose una carcajada de Liga Mayor al leer un texto…
Cuando Alex Treviño y yo venimos en camino hacía el estadio y alguien le envía un texto, me pongo a temblar cuando lo lee, pues no es lo mismo hablar por teléfono que leer un texto a la hora de manejar entre el tráfico de Houston. Los expertos instan a los conductores que abandonen esta práctica.
En el palco de prensa del Parque Minute Maid se comentó mucho el fallecimiento de Mike Cuellar que fuera un colorido y buen lanzador en la franela de los Astros. Aquellos fueron tiempos preciosos, especialmente cuando Mike sirvió de modelo en una película que hicimos en el Astrodome acerca del beisbol de instrucción. El dirigente era Grady Hatton y Mike lanzaba todos los domingos para beneficiar a la Cadena Internacional de Radio de los Astros que transmitía los juegos dominicales para América Latina. Tuve el gusto de compartir esas inolvidables narraciones con mi socio del alma Orlando Sánchez Diago.
Los distinguidos y acuciosos columnistas de la Estufa Caliente, Ángel Torres y Andrés Pascual, se volaron la cerca con artículos detallados sobre la carrera de Cuellar y su sensible fallecimiento. Creo que fuimos los primeros en rendir honor al príncipe de la bola tenedor…
Finalmente a la altura del cuarto episodio del segundo encuentro entre los Pájaros Azules de Toronto y Astros de Houston, el departamento de medios, me hizo entrega del “Flash Drive” de Major League Basseball que dicho sea de paso hay que llamar al “Gurú” del barrio para que ayude en el campo técnico. Todavía no he descubierto la forma de cómo copiarlo a mi gusto en el disco duro.
El contenido informativo del aparatito es simplemente maravilloso: Además de las 30 Guías de los equipos, tiene el Directorio de Información de Liga Mayor; la Guía de Medios de los Árbitros, las Reglas Oficiales de Beisbol, la Guía de Medios de Primavera, el Libro Rojo de la Liga Americana y el Verde de la Nacional. Y como si todo eso fuera poco, también tiene una Revisión Internacional de las Ligas Mayores.
Antes se vendían las guías en forma de libros y nadie está seguro si este artefacto estará a la venta en los parques de pelota. Personalmente le doy la bienvenida, pues yo no estoy como para que la alta tecnología me pase; claro que para sacarle mayor provecho, el uso de dos pantallas a la vez sería buena idea.
Hablando con periodistas deportivos, narradores y busca talentos durante los dos juegos de exhibición efectuados en Houston, caí en la conclusión de que los Astros a pesar de todo el esfuerzo que la organización ha venido haciendo para fortalecerlos, terminarán en el quinto lugar de la División Central de la Liga Nacional. Dándoles el beneficio de la incertidumbre, los sitúo en el cuarto.
Los aficionados que compraron entradas para presenciar la pareja de juegos de exhibición en Houston contra Toronto, fueron pocos, solamente 45 mil espectadores. Según me informaron, este es un reflejo de la economía actual. Si esto es así, es posible que los equipos no vendan muchos boletos en 2010.