Emigdio Quintero Casco

Facebook destrona a la pornografía

Los líderes en el tráfico de pornografía en Internet, jamás se imaginaron que Facebook se iba a ganar el corazón de millones de personas que estaban esperando opciones que permitieran abrir los viejos álbumes, vigorizar recuerdos, ventilar la casa con miradas familiares y anónimas, permitir que el corazón hiciera su striptease con ingenua seducción o picardía; relatar episodios de viajes reales o imaginarios; tener la oportunidad de darle un toque a la última foto de un amigo, amiga o familiar. Escribir en el muro una frase amorosa de aliento o admiración.

Antes, sólo se exhibían las fotos de unos pocos en unos pocos periódicos. Las páginas de sociales de los periódicos sólo traían fotos de la sociedad organizada en clubes, en partidos políticos, en organizaciones religiosas, con damas que lucían copetones y trajes al estilo de las modelos de París o Nueva York. Por el contrario, en Facebook no hay restricciones y te da la oportunidad para que te vean tus familiares, tus viejos y nuevos amigos, tus fans, y otras gentes del “tercer tipo”. Incluso, tenés la opción de recurrir al anonimato, porque en estas comunidades virtuales se potencia el anonimato. ¿Y qué de malo tiene el anonimato, si en el anonimato se escribieron muchas obras cumbres de la literatura universal? Colgar un álbum en Facebook, sólo es parte de la autocomplacencia. Eso es todo y nada más.

Otra posibilidad que nos dan estas redes sociales es la comunicación. Son millones de personas que en este momento (online), están intercambiando información, compartiendo alegrías, pensamientos, deseos, imágenes, solidaridad, pesares y todo tipo de sentimientos y afectos. A esta hora, millones de personas, en todas las lenguas, están escribiendo una frase, una oración, un verso, un texto, un sms, con o sin buena ortografía, porque lo que cuenta es la velocidad, es la espontaneidad, es la claridad y la certeza de que el mensaje escrito será comprendido e interpretado por el receptor. Son millones de jóvenes que conversan en forma bilateral o simultánea, sobre cosas serias y/o triviales. La gente dice lo que hace, lo que siente, lo que lo afecta, lo que no le gusta o agrada. La gente se destapa en la pista de la libertad. Los escritores competentes e incompetentes se desbordan, porque los medios de comunicación convencionales siguen presos en sus límites naturales y en la limitación que da el papel y la tinta.

Los usuarios de las redes sociales ya se dieron cuenta del poder que tienen en sus manos. Y si Facebook está sustentado en comunidades virtuales que interactúan, nada mejor que recurrir a esta herramienta para impactar en la opinión pública, y para movilizar gente en torno a un fin determinado o noble. La plataforma de esta herramienta ofrece tantas posibilidades que los artistas, comerciantes y políticos ya han incursionado con éxito en estas pistas virtuales. El caso más notorio es el de Barack Obama, que abrió una cuenta en Twitter durante su campaña presidencial, para ganar votos y mantener aglutinada a su gente, simpatizantes y partidarios.

Uno de los señalamientos que se hacen a estas redes sociales es que la gente pierde la intimidad; que lo privado se hace público; que la amistad se banaliza, que pierde su esencia y su contenido original o prístino. Eso es un decir. Pero, en los testimonios diversos de los usuarios, Facebook ha sido factor de encuentros, de autoestima, de aprendizaje de nuevas conductas, de realización personal y profesional, de sensibilización social y un factor clave en la enseñanza y en la construcción del nuevo individuo que entra inexorablemente a la sociedad de la información, que tiene como plataforma, precisamente, las telecomunicaciones.

Cuando hablamos de redes sociales, de inmediato pensamos sólo en Facebook, sin darnos cuenta que hay otras plataformas un poco más especializadas o temáticas. Por ejemplo, las personas que tienen interés en libros, crítica de cine o en comidas exóticas, pueden abrir una cuenta en Linkara. Los maestros y estudiantes tienen a su disposición las redes educativas, entre otras opciones. Y con este afán de aprovechar la potencialidad de estas nuevas tecnologías, un grupo de ex – catedráticos universitarios creamos un Portal Educativo (www.comunicate.edu.ni), para difundir la literatura nicaragüense y brindar materiales didácticos a los profesores de español de Nicaragua. En otros países, ya se está usando Facebook y Twitter en las escuelas. Si los estudiantes pasan largos ratos chateando, viendo los videos caseros de los amigos e intercambiando información, por qué no canalizar esas energías a lo formal y educativo, por qué no usar esas herramientas en una clase de biología, química o en la enseñanza de una lengua extranjera. El sistema educativo nacional debe incorporar todas estas herramientas, lo mismo que nuevas metodologías de enseñanza y otros entornos de la red de telecomunicaciones, para modernizar la educación.

COMENTARIOS

  1. Pablo j. Valle
    Hace 16 años

    Me parece que carece de buen fundamento el titulo de este articulo. Internet, particularmente la Web, es un medio de comunicación y es hasta hace poco, con la Web que muchos usuarios han encontrado usos especificos para sus fines, tal es el caso de los usuarios de redes sociales. El titulo del articulo deja la impresión que se mencionará alguna estadística sobre los billones de usuarios que usan facebook contraponiendolo a los ‘pornonautas’ que existen desde los años de juventud de la Web.

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