CORRESPONSAL/GRANADA
El Vía Crucis penitencial que se realiza sobre las aguas del gran Lago Cocibolca nuevamente reunió a decenas de fieles de las isletas de Granada y personas de otros departamentos este Lunes Santo, en medio de un ambiente de fervor y devoción.
El acto religioso tiene 20 años de haber sido iniciado por el sacerdote Omar Cordero, quien ahora es párroco del santuario de la Virgen de Candelaria, en Diriomo. Según dijo en su momento el padre Cordero, la idea era acercarse a los católicos de las isletas, dado que estaban un poco abandonados.
- Luis Morales Alonso, titular del Instituto de Cultura, entregó tres premios a los ganadores del concurso de lanchas que llevaron la mejor representación.
- Morales dijo que este concurso trata de rescatar y promover la tradición entre los lugareños y de paso incentivarlos con un premio económico.
- Éstos premios son de cinco mil córdobas el primer lugar, el segundo tres mil y el tercero de dos mil. “Hemos visto lanchas con escenas vivas, con flores de la época, peces y frutas, además usaron su creatividad”, dijo Morales, quien entregó cinco mil córdobas al primer lugar, cuyo ganador fue el señor Justo Pastor Díaz Hernández (54), de la comunidad El Diamante.
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El evento que cada año toma mayor fuerza desde el punto de vista cultural, religioso y tradicional, este año mantuvo su colorido. Flores de mayo, sacuanjoche, veraneras y frutas de mango y coco, formaron parte de los adornos que lucieron las lanchas en las que se movilizaban los fieles.
En este recorrido sobre el lago se realizan 15 estaciones en igual número de isletas, en donde los pobladores esperan la llegada de Jesús con una cruz adornada de corozos y flores propias de la época. Se pudo ver pasajes de la pasión y muerte de Jesús con algunos niños y niñas que representaron con sus atuendos los momentos de la vida del Mesías.
Monseñor Bernardo Hombach, Obispo de la Diócesis de Granada, dirigió el Vía Crucis exhortando a la reflexión, al perdón y a la humildad, tomando como ejemplo a Jesús que murió en la cruz por amor.
José Álvarez Argüello, dueño de la isleta Jackeline, a la que le correspondió la estación 11, señaló que desde el año 2002 comenzaron con la tradición de esperar al Señor los Lunes Santo, él y su familia. Explicó que es una bella oportunidad que tienen de recibir la bendición a través del Vía Crucis e invitó al pueblo a que participe.
TRADICIÓN Y CULTURA
El recorrido por las 15 isletas duró un poco más de dos horas. Los lugareños se unieron en sus pequeñas embarcaciones de remos adornadas, mientras las entidades de Gobierno, como el Instituto Nicaragüense de Turismo y el Instituto Nicaragüense de Cultura se hicieron presentes para apoyar el acto religioso con el ánimo de motivar a los isleños a participar. Este año el Intur puso a la disposición lanchas de motor para las personas que deseaban vivir el Vía Crucis y para los medios de comunicación que cubren el evento, dijo María Victoria Martínez, delegada del Intur en Granada.
El padre Mario Campos, párroco de la iglesia San Francisco, dijo que el Vía Crucis del lago inició como una inquietud pastoral del corazón de un sacerdote que deseaba llegar a todos los fieles.
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