La cartera de las tarjetas de crédito de los bancos privados muestra una tendencia de contracción, que preocupa al Banco Central de Nicaragua (BCN).
Antenor Rosales, presidente del BCN, brindó ayer informes del comportamiento que muestra la colocación de tarjetas de crédito en los últimos once meses, en los que se refleja una disminución de la cartera de 51.1 millones de córdobas.
Los datos muestran que en abril del 2009 la cartera era de 399.1 millones de córdobas, disminuyendo mensualmente hasta fijarse en enero del 2010 en 348 millones.
Rosales dijo que pidió a la Superintendencia de Bancos “poner especial atención” en ese caso y por eso hacen “una evaluación alrededor del comportamiento del crédito y de forma particular del consumo y de la tarjeta de crédito”. El informe lo darán a conocer a mediados de abril.
Informó que la nueva normativa sobre el llamado dinero plástico la trabaja un comité del BCN y la Superintendencia de Bancos, y con ella “se pretende lograr una mayor transparencia de la relación entre el emisor y el usuario”.
Con ese fin realizan un análisis comparado del uso de la tarjeta en Centroamérica y en México, e igual se consultará con la banca privada.
“Quiero recordar que cada tarjeta de crédito que portamos nos otorga un crédito con el dinero de los depositantes (en los bancos)”, dijo Rosales, quien solicitó se fortalezca en la normativa “el interés de garantizar que nuestros depósitos sean correctamente usados”.
La normativa y la reforma a la Ley de Tarjetas de Crédito, que elaboran en el parlamento, son temas pendientes de discusión con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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