CIUDAD DEL VATICANO/AFP
El papa Benedicto XVI invitó a los jóvenes a «no temer» el compromiso con «la vida religiosa, monástica y misionera» en un mensaje publicado este lunes por el Vaticano con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará el próximo 28 de marzo.
«No teman queridos jóvenes si el Señor los llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: da una dicha profunda a quien accede con coraje», dijo.
«Quiero exhortar a los jóvenes y adolescentes a estar atentos ante el llamado del Señor», afirmó el Papa, quien solicitó a las nuevas generaciones a recibir con «generosidad y entusiasmo» ese señal y pedir luego «el discernimiento» de un sacerdote para entender la vocación.
El pontífice instó a aquellos que se sienten inclinados al matrimonio a comprometerse a vivirlo «con gran amor y fidelidad».
El celibato de los sacerdotes es considerado uno de los factores de la crisis de vocaciones, sobre todo en Europa.
El pedido del pontífice ocurre pocos días después de que se desatara un debate en el viejo continente sobre las repercusiones del celibato y la abstinencia sexual en los sacerdotes frente a la ola de escándalos por pedofilia que afecta a la iglesia católica.
Tanto el Papa como importantes eclesiásticos han defendido el carácter «sagrado» de esa tradición secular, aunque prominentes teólogos, entre ellos el suizo Hans Küng, han calificado de «inhumana» la obligación de privar de una vida sexual a los clérigos católicos y la tildan de ser «una de las causas» de la pedofilia.
En su discurso, el jefe de la iglesia católica llamó a los jóvenes a cultivar «la fraternidad, la justicia y la paz» ante los «desafíos actuales», entre ellos «el respeto a la ecología, la justa repartición de bienes, el control de los mecanismos financieros y la solidaridad con los países pobres».
Benedicto XVI mencionó también «la lucha contra el hambre en el mundo y la promoción de la dignidad del trabajo humano».